La Biblia online2

Páginas vistas en total

Translate

martes, 3 de junio de 2014

Genesis

Libro primero de moisés

Génesis (Gn) 50 Capitulos

Autor: Moisés - De acuerdo con la tradición
Tema: Los comienzos
Palabras clave: Crear, pacto, genealogía


Génesis capítulo 1
[1] Al principio creó Dios el cielo y la tierra. [2] La tierra era un caos informe; sobre la faz del abismo, la tiniebla. Y el aliento de Dios se cernía sobre la faz de las aguas. [3] Dijo Dios: ---Que exista la luz. Y la luz existió. [4] Vio Dios que la luz era buena; y separó Dios la luz de la tiniebla: [5] llamó Dios a la luz día, y a la tiniebla noche. Pasó una tarde, pasó una mañana: el día primero. [6] Y dijo Dios: ---Que exista una bóveda entre las aguas, que separe aguas de aguas. [7] E hizo Dios la bóveda para separar las aguas de debajo de la bóveda, de las aguas de encima de la bóveda. Y así fue. [8] Y llamó Dios a la bóveda cielo. Pasó una tarde, pasó una mañana: el día segundo. [9] Y dijo Dios: ---Que se junten las aguas de debajo del cielo en un solo sitio, y que aparezcan los continentes. Y así fue. [10] Y llamó Dios a los continentes tierra, y a la masa de las aguas la llamó mar. Y vio Dios que era bueno. [11] Y dijo Dios: ---Verdee la tierra hierba verde que engendre semilla y árboles frutales que den fruto según su especie y que lleven semilla sobre la tierra. Y así fue. [12] La tierra brotó hierba verde que engendraba semilla según su especie, y árboles que daban fruto y llevaban semilla según su especie. Y vio Dios que era bueno. [13] Pasó una tarde, pasó una mañana: el día tercero. [14] Y dijo Dios: ---Que existan lumbreras en la bóveda del cielo para separar el día de la noche, para señalar las fiestas, los días y los años; [15] y sirvan de lumbreras en la bóveda del cielo para alumbrar a la tierra. Y así fue. [16] E hizo Dios las dos lumbreras grandes: la lumbrera mayor para regir el día, la lumbrera menor para regir la noche, y las estrellas. [17] Y las puso Dios en la bóveda del cielo para dar luz sobre la tierra; [18] para regir el día y la noche, para separar la luz de la tiniebla. Y vio Dios que era bueno. [19] Pasó una tarde, pasó una mañana: el día cuarto. [20] Y dijo Dios: ---Bullan las aguas con un bullir de vivientes, y vuelen pájaros sobre la tierra frente a la bóveda del cielo. [21] Y creó Dios los cetáceos y los vivientes que se deslizan y que las aguas hizo bullir según sus especies, y las aves aladas según sus especies. Y vio Dios que era bueno. [22] Y Dios los bendijo, diciendo: ---Creced, multiplicaos, llenad las aguas del mar; que las aves se multipliquen en la tierra.[23] Pasó una tarde, pasó una mañana: el día quinto. [24] Y dijo Dios: ---Produzca la tierra vivientes según sus especies: animales domésticos, reptiles y fieras según sus especies. Y así fue. [25] E hizo Dios las fieras de la tierra según sus especies, los animales domésticos según sus especies y los reptiles del suelo según sus especies. Y vio Dios que era bueno. [26] Y dijo Dios: ---Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza; que ellos dominen los peces del mar, las aves del cielo, los animales domésticos y todos los reptiles. [27] Y creó Dios al hombre a su imagen; a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. [28] Y los bendijo Dios y les dijo: ---Creced, multiplicaos, llenad la tierra y sometedla; dominad los peces del mar, las aves del cielo y todos los animales que se mueven sobre la tierra. [29] Y dijo Dios: ---Mirad, os entrego todas las hierbas que engendran semilla sobre la faz de la tierra; y todos los árboles frutales que engendran semilla os servirán de alimento; [30] y a todos los animales de la tierra, a todas las aves del cielo, a todos los reptiles de la tierra --a todo ser que respira--, la hierba verde les servirá de alimento. Y así fue. [31] Y vio Dios todo lo que había hecho: y era muy bueno. Pasó una tarde, pasó una mañana: el día sexto.


Génesis capítulo 2
[1] Y quedaron concluidos el cielo, la tierra y sus muchedumbres. [2] Para el día séptimo había concluido Dios toda su tarea; y descansó el día séptimo de toda su tarea. [3] Y bendijo Dios el día séptimo y lo consagró, porque ese día descansó Dios de toda su tarea de crear. [4] Ésta es la historia de la creación del cielo y de la tierra. Cuando el Señor Dios hizo tierra y cielo, [5] no había aún matorrales en la tierra, ni brotaba hierba en el campo, porque el Señor Dios no había enviado lluvia a la tierra, ni había hombre que cultivase el campo [6] y sacase un manantial de la tierra para regar la superficie del campo. [7] Entonces el Señor Dios modeló al hombre de arcilla del suelo, sopló en su nariz aliento de vida, y el hombre se convirtió en ser vivo. [8] El Señor Dios plantó un jardín en Edén, hacia oriente, y colocó en él al hombre que había modelado. [9] El Señor Dios hizo brotar del suelo toda clase de árboles hermosos de ver y buenos de comer; además, el árbol de la vida en mitad del jardín y el árbol de conocer el bien y el mal. [10] En Edén nacía un río que regaba el jardín y después se dividía en cuatro brazos: [11] el primero se llama Pisón y rodea todo el territorio de Javilá, donde se da el oro; [12] el oro del país es de calidad, y también se dan allí ámbar y ónice. [13] El segundo río se llama Guijón, y rodea toda la Nubia. [14] El tercero se llama Tigris, y corre al este de Asiria. El cuarto es el Éufrates. [15] El Señor Dios tomó al hombre y lo colocó en el jardín de Edén, para que lo guardara y lo cultivara. [16] El Señor Dios mandó al hombre: ---Puedes comer de todos los árboles del jardín; [17] pero del árbol de conocer el bien y el mal no comas; porque el día en que comas de él, tendrás que morir. [18] El Señor Dios se dijo: ---No está bien que el hombre esté solo; voy a hacerle el auxiliar adecuado. [19] Entonces el Señor Dios modeló de arcilla todas las fieras salvajes y todos los pájaros del cielo, y se los presentó al hombre, para ver qué nombre les ponía. Y cada ser vivo llevaría el nombre que el hombre le pusiera. [20] Así, el hombre puso nombre a todos los animales domésticos, a los pájaros del cielo y a las fieras salvajes. Pero no encontró el auxiliar adecuado. [21] Entonces el Señor Dios echó sobre el hombre un letargo, y el hombre se durmió. Le sacó una costilla y creció carne desde dentro. [22] De la costilla que le había sacado al hombre, el Señor Dios formó una mujer y se la presentó al hombre. [23] El hombre exclamó: ---¡Ésta sí que es hueso de mis huesos y carne de mi carne! Su nombre será Hembra, porque la han sacado del Hombre. [24] Por eso el hombre abandona padre y madre, se junta a su mujer y se hacen una sola carne. [25] Los dos estaban desnudos, el hombre y su mujer, pero no sentían vergüenza.


Génesis capítulo 3
[1] La serpiente era el animal más astuto de cuantos el Señor Dios había creado; y entabló conversación con la mujer: ---¿Conque Dios os ha dicho que no comáis de ningún árbol del jardín? [2] La mujer contestó a la serpiente: ---¡No! Podemos comer de todos los árboles del jardín; [3] solamente del árbol que está en medio del jardín nos ha prohibido Dios comer o tocarlo, bajo pena de muerte. [4] La serpiente replicó: ---¡Nada de pena de muerte! [5] Lo que pasa es que Dios sabe que, en cuanto comáis de él, se os abrirán los ojos y seréis como Dios, versados del bien y del mal. [6] Entonces la mujer cayó en la cuenta de que el árbol tentaba el apetito, era una delicia de ver y deseable para tener acierto. Tomó fruta del árbol, comió y se la alargó a su marido, que comió con ella. [7] Se les abrieron los ojos a los dos, y descubrieron que estaban desnudos; entrelazaron hojas de higuera y se las ciñeron. [8] Oyeron al Señor Dios que se paseaba por el jardín tomando el fresco. El hombre y su mujer se escondieron entre los árboles del jardín, para que el Señor Dios no los viera. [9] Pero el Señor Dios llamó al hombre: ---¿Dónde estás? [10] Él contestó: ---Te oí en el jardín, me entró miedo porque estaba desnudo, y me escondí. [11] El Señor Dios le replicó: ---Y, ¿quién te ha dicho que estabas desnudo? ¿Has comido acaso del árbol prohibido? [12] El hombre respondió: ---La mujer que me diste por compañera me alargó el fruto y comí. [13] El Señor Dios dijo a la mujer: ---¿Qué has hecho? Ella respondió: ---La serpiente me engañó y comí. [14] El Señor Dios dijo a la serpiente: ---Por haber hecho eso, maldita tú entre todos los animales domésticos y salvajes; te arrastrarás sobre el vientre y comerás polvo toda tu vida;[15] pongo hostilidad entre ti y la mujer, entre tu linaje y el suyo: él herirá tu cabeza cuando tú hieras su talón. [16] A la mujer le dijo: ---Mucho te haré sufrir en tu preñez, parirás hijos con dolor, tendrás ansia de tu marido, y él te dominará. [17] Al hombre le dijo: ---Porque le hiciste caso a tu mujer y comiste del árbol prohibido, maldito el suelo por tu culpa: comerás de él con fatiga mientras vivas; [18] brotará para ti cardos y espinas, y comerás hierba del campo. [19] Con sudor de tu frente comerás el pan, hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella te sacaron; pues eres polvo y al polvo volverás. [20] El hombre llamó a su mujer Eva, por ser la madre de todos los que viven. [21] El Señor Dios hizo pellizas para el hombre y su mujer y se las vistió. [22] Y el Señor Dios dijo: ---Si el hombre es ya como uno de nosotros, versado en el bien y el mal, ahora sólo le falta echar mano al árbol de la vida, tomar, comer y vivir para siempre. [23] Y el Señor Dios lo expulsó del jardín de Edén, para que labrase la tierra de donde lo había sacado. [24] Echó al hombre, y a oriente del jardín de Edén colocó a los querubines y la espada llameante que oscilaba para cerrar el camino del árbol de la vida.



Génesis capítulo 4
[1] Adán se unió a Eva, su mujer; ella concibió, dio a luz a Caín y dijo: ---He tenido un varón gracias al Señor. [2] Después dio a luz a Abel, hermano de Caín. Abel se hizo pastor de ovejas y Caín labrador. [3] Pasado un tiempo, Caín presentó de los frutos del campo una ofrenda al Señor. [4] También Abel presentó ofrendas de los primogénitos del rebaño y de la grasa. El Señor se fijó en Abel y en su ofrenda [5] y se fijó menos en Caín y su ofrenda. Caín se irritó sobremanera y andaba cabizbajo. [6] El Señor dijo a Caín: ---¿Por qué te irritas, por qué andas cabizbajo? [7] Si procedieras bien, ¿no levantarías la cabeza? Pero si no procedes bien, a la puerta acecha el pecado. Y aunque tiene ansia de ti, tú puedes dominarlo. [8] Caín dijo a su hermano Abel: ---Vamos al campo. Cuando estaban en el campo, se echó Caín sobre su hermano Abel y lo mató. [9] El Señor dijo a Caín: ---¿Dónde está Abel, tu hermano? Contestó: ---No sé, ¿soy yo, acaso, el guardián de mi hermano? [10] Replicó: ---¿Qué has hecho? La voz de la sangre de tu hermano clama a mí desde la tierra. [11] Por eso te maldice esa tierra que ha abierto las fauces para recibir de tu mano la sangre de tu hermano. [12] Cuando cultives el campo, no te entregará su fertilidad. Andarás errante y vagando por el mundo. [13] Caín respondió al Señor: ---Mi culpa es demasiado grave para soportarla. [14] Si hoy me expulsas de la superficie de la tierra y tengo que ocultarme de tu presencia, andaré errante y vagando por el mundo; y cualquiera que me encuentre, me matará. [15] Le respondió el Señor: ---No es así. El que mate a Caín lo pagará multiplicado por siete. Y el Señor marcó a Caín, para que no lo matara quien lo encontrara. [16] Caín se alejó de la presencia del Señor y habitó en la tierra de Nod, al este de Edén. [17] Caín se unió a su mujer, que concibió y dio a luz a Henoc. Caín edificó una ciudad y le puso el nombre de su hijo, Henoc.[18] Henoc engendró a Irad, Irad a Mejuyael, éste a Metusael y éste a Lamec. [19] Lamec tomó dos mujeres: una llamada Ada y otra llamada Sila. [20] Ada dio a luz a Yabal, el antepasado de los pastores nómadas; [21] su hermano se llamaba Yubal, el antepasado de los que tocan la cítara y la flauta. [22] Sila, a su vez, dio a luz a Tubalcaín, forjador de herramientas de bronce y hierro; tuvo una hermana que se llamaba Naamá. [23] Lamec dijo a sus mujeres Ada y Sila: ---Escuchadme, mujeres de Lamec, prestad oídos a mis palabras: por un cardenal mataré a un hombre, a un joven por una cicatriz. [24] Si la venganza de Caín valía por siete, la de Lamec valdrá por setenta y siete. [25] Adán se unió otra vez a su mujer, que concibió, dio a luz un hijo y lo llamó Set, pues dijo: ---Dios me ha dado otro descendiente a cambio de Abel, asesinado por Caín. [26] También Set tuvo un hijo, que se llamó Enós, el primero que invocó el Nombre del Señor.


Génesis capítulo 5
[1] Lista de los descendientes de Adán. Cuando Dios creó al hombre, lo hizo a su propia imagen, [2] varón y hembra los creó, los bendijo y los llamó Adán al crearlos. [3] Cuando Adán cumplió ciento treinta años, engendró a su hijo a imagen y semejanza y lo llamó Set; [4] después vivió ochocientos años, engendró hijos e hijas, [5] y a la edad de novecientos treinta años murió. [6] Set tenía ciento cinco años cuando engendró a Enós, [7] después vivió ochocientos siete años, engendró hijos e hijas, [8] y a la edad de novecientos doce años murió. [9] Enós tenía noventa años cuando engendró a Quenán; [10] después vivió ochocientos quince años, engendró hijos e hijas, [11] y a la edad de novecientos cinco años murió. [12] Quenán tenía setenta años cuando engendró a Mahlalel; [13] después vivió ochocientos cuarenta años, engendró hijos e hijas,[14] y a la edad de novecientos diez años murió. [15] Mahlalel tenía sesenta y cinco años cuando engendró a Yéred; [16] después vivió ochocientos treinta años, engendró hijos e hijas, [17] y a la edad de ochocientos noventa y cinco años murió. [18] Yéred tenía ciento sesenta y dos años cuando engendró a Henoc; [19] después vivió ochocientos años, engendró hijos e hijas, [20] y a la edad de novecientos sesenta y dos años murió. [21] Henoc tenía sesenta y cinco años cuando engendró a Matusalén;[22] Henoc trataba con Dios. Después de nacer Matusalén, vivió trescientos años, engendró hijos e hijas; [23] vivió un total de trescientos sesenta y cinco años. [24] Henoc trató con Dios y después desapareció, porque Dios se lo llevó. [25] Matusalén tenía ciento ochenta y siete años cuando engendró a Lamec; [26] después vivió setecientos ochenta y dos años, engendró hijos e hijas, [27] y a la edad de novecientos sesenta y nueve años murió. [28] Lamec tenía ciento ochenta y dos años cuando engendró a un hijo, [29] y lo llamó Noé, pues dijo: ---Alivió nuestras tareas y trabajos en la tierra que maldijo el Señor. [30] Después vivió quinientos noventa y cinco años, engendró hijos e hijas, [31] y a la edad de setecientos setenta y siete años murió. [32] Noé tenía quinientos años cuando engendró a Sem, Cam y Jafet.


Génesis capítulo 6
[1] Cuando los hombres se fueron multiplicando sobre la tierra y engendraron hijas, [2] los hijos de Dios vieron que las hijas del hombre eran bellas, escogieron algunas como esposas y se las llevaron. [3] Pero el Señor se dijo: ---Mi aliento no durará por siempre en el hombre; puesto que es de carne no vivirá más que ciento veinte años. [4] En aquel tiempo --es decir, cuando los hijos de Dios se unieron a las hijas del hombre y engendraron hijos-- habitaban la tierra los gigantes --se trata de los famosos héroes de antaño--.[5] Al ver el Señor que en la tierra crecía la maldad del hombre y que toda su actitud era siempre perversa, [6] se arrepintió de haber creado al hombre en la tierra, y le pesó de corazón. [7] Y dijo el Señor: ---Borraré de la superficie de la tierra al hombre que he creado; al hombre con los cuadrúpedos, reptiles y aves, pues me arrepiento de haberlos hecho. [8] Pero Noé alcanzó el favor del Señor. [9] Descendientes de Noé: Noé fue en su época un hombre recto y honrado, y trataba con Dios, [10] y engendró tres hijos: Sem, Cam y Jafet. [11] La tierra estaba corrompida ante Dios y llena de crímenes. [12] Dios vio la tierra corrompida, porque todos los vivientes de la tierra se habían corrompido en su proceder. [13] Dios dijo a Noé: ---Veo que todo lo que vive tiene que terminar, pues por su culpa la tierra está llena de crímenes; los voy a exterminar con la tierra. [14] Tú, fabrícate un arca de madera resinosa con compartimientos, calafatéala por dentro y por fuera. [15] Sus dimensiones serán: ciento cincuenta metros de largo, veinticinco de ancho y quince de alto. [16] Haz un tragaluz a medio metro del remate; una puerta al costado y tres cubiertas superpuestas. [17] Voy a enviar el diluvio a la tierra, para que extermine a todo viviente que respira bajo el cielo; todo lo que hay en la tierra perecerá. [18] Pero hago un pacto contigo: Entra en el arca con tu mujer, tus hijos y sus mujeres. [19] Toma una pareja de cada viviente, es decir, macho y hembra, y métela en el arca, para que conserve la vida contigo: [20] pájaros por especies, cuadrúpedos por especies, reptiles por especies; de cada una entrará una pareja contigo para conservar la vida. [21] Reúne toda clase de alimentos y almacénalos para ti y para ellos. [22] Noé hizo todo lo que le mandó Dios.


Génesis capítulo 7
[1] El Señor dijo a Noé: ---Entra en el arca con toda tu familia, pues tú eres el único hombre honrado que he encontrado en tu generación. [2] De cada animal puro toma siete parejas, macho y hembra; de los no puros, una pareja, macho y hembra; [3] y lo mismo de los pájaros, siete parejas, macho y hembra, para que conserven la especie en la tierra. [4] Dentro de siete días haré llover sobre la tierra cuarenta días con sus noches, y borraré de la faz de la tierra a todos los seres que he creado. [5] Noé hizo todo lo que le mandó el Señor. [6] Tenía Noé seiscientos años cuando vino el diluvio a la tierra. [7] Noé entró en el arca con sus hijos, mujer y nueras, refugiándose del diluvio. [8] De los animales puros e impuros, de las aves y reptiles, [9] entraron parejas en el arca detrás de Noé, como Dios se lo había mandado. [10] Pasados siete días vino el diluvio a la tierra.[11] Tenía Noé seiscientos años cuando reventaron las fuentes del océano y se abrieron las compuertas del cielo. Era el día diecisiete del mes segundo. [12] Estuvo lloviendo sobre la tierra cuarenta días con sus noches. [13] Aquel mismo día entró Noé en el arca con sus hijos, Sem, Cam y Jafet, su mujer, sus tres nueras, [14] y también animales de toda clase: cuadrúpedos por especies, reptiles por especies y aves por especies --pájaros de todo plumaje--; [15] entraron con Noé en el arca parejas de todos los vivientes que respiran, [16] entraron macho y hembra de cada especie, como lo había mandado Dios. Y el Señor cerró el arca por fuera. [17] El diluvio cayó durante cuarenta días sobre la tierra. El agua, al crecer, levantó el arca, de modo que iba más alta que el suelo. [18] El agua se hinchaba y crecía sin medida sobre la tierra, y el arca flotaba sobre el agua,[19] el agua crecía más y más sobre la tierra, hasta cubrir las montañas más altas bajo el cielo; [20] el agua alcanzó una altura de siete metros y medio por encima de las montañas. [21] Y perecieron todos los seres vivientes que se mueven en la tierra: aves, ganado y fieras y todo lo que bulle en la tierra; y todos los hombres. [22] Todo lo que respira por la nariz con aliento de vida, todo lo que había en la tierra firme, murió. [23] Quedó borrado todo lo que se yergue sobre el suelo; hombres, ganado, reptiles y aves del cielo fueron borrados de la tierra; sólo quedó Noé y los que estaban con él en el arca. [24] El agua dominó sobre la tierra ciento cincuenta días.


Génesis capítulo 8
[1] Entonces Dios se acordó de Noé y de todas las fieras y ganado que estaban con él en el arca; hizo soplar el viento sobre la tierra, y el agua comenzó a bajar; [2] se cerraron las fuentes del océano y las compuertas del cielo, y cesó la lluvia del cielo. [3] El agua se fue retirando de la tierra y disminuyó, de modo que a los ciento cincuenta días, [4] el día diecisiete del mes séptimo, el arca encalló en los montes de Ararat. [5] El agua fue disminuyendo hasta el mes décimo, y el día primero de ese mes asomaron los picos de las montañas. [6] Pasados cuarenta días, Noé abrió el tragaluz que había hecho en el arca [7] y soltó el cuervo, que voló de un lado para otro, hasta que se secó el agua en la tierra. [8] Después soltó la paloma, para ver si el agua estaba ya somera sobre la superficie. [9] La paloma, no encontrando dónde posarse, volvió al arca con Noé, porque todavía había agua sobre la superficie. Noé alargó el brazo, la agarró y la metió consigo en el arca. [10] Esperó otros siete días y de nuevo soltó la paloma desde el arca; [11] ella volvió al atardecer con una hoja de olivo arrancada en el pico. Noé comprendió que el agua sobre la tierra estaba somera; [12] esperó otros siete días, y soltó la paloma, que ya no volvió. [13] El año seiscientos uno, el día primero del primer mes se secó el agua en la tierra. Noé abrió el tragaluz del arca, miró y vio que la superficie estaba seca;[14] el día diecisiete del mes segundo la tierra estaba seca. [15] Entonces dijo Dios a Noé: [16] Sal del arca con tus hijos, tu mujer y tus nueras; [17] todos los seres vivientes que estaban contigo, todos los animales, aves, cuadrúpedos o reptiles, hazlos salir contigo, para que bullan por la tierra y crezcan y se multipliquen en la tierra. [18] Salió, pues, Noé, con sus hijos, su mujer y sus nueras; [19] y todos los animales, cuadrúpedos, aves y reptiles salieron por grupos del arca. [20] Noé construyó un altar al Señor, tomó animales y aves de toda especie pura y los ofreció en holocausto sobre el altar. [21] El Señor olió el aroma que aplaca y se dijo: ---No volveré a maldecir la tierra a causa del hombre, ya que el corazón del hombre se pervierte desde su juventud; no volveré a matar a los vivientes como acabo de hacerlo. [22] Mientras dure la tierra no han de faltar siembra y cosecha, frío y calor, verano e invierno, día y noche.

Génesis capítulo 9
[1] Dios bendijo a Noé y a sus hijos diciéndoles: ---Creced, multiplicaos y llenad la tierra. [2] Todos los animales de la tierra os temerán y respetarán: aves del cielo, reptiles del suelo, peces del mar, están en vuestro poder. [3] Todo lo que vive y se mueve os servirá de alimento, también los vegetales. [4] Pero no comáis carne con sangre, que es su vida. [5] Pediré cuentas de vuestra sangre y vida, se las pediré a cualquier animal; y al hombre le pediré cuentas de la vida de su hermano. [6] Si uno derrama la sangre de un hombre, otro hombre derramará su sangre; porque Dios hizo al hombre a su imagen. [7] Vosotros, creced y multiplicaos, rebullid por la tierra y dominadla. [8] Dios dijo a Noé y a sus hijos: [9] Yo hago un pacto con vosotros y con vuestros descendientes, [10] con todos los animales que os acompañaron: aves, ganado y fieras; con todos los que salieron del arca y ahora viven en la tierra. [11] Hago un pacto con vosotros: el diluvio no volverá a destruir la vida ni habrá otro diluvio que devaste la tierra. [12] Y Dios añadió: ---Ésta es la señal del pacto que hago con vosotros y con todo lo que vive con vosotros, para todas las edades: [13] Pondré mi arco en el cielo, como señal de mi pacto con la tierra. [14] Cuando yo envíe nubes sobre la tierra, aparecerá en las nubes el arco, [15] y recordaré mi pacto con vosotros y con todos los animales, y el diluvio no volverá a destruir los vivientes. [16] Saldrá el arco en las nubes, y al verlo recordaré mi pacto perpetuo: Pacto de Dios con todos los seres vivos, con todo lo que vive en la tierra. [17] Dios dijo a Noé: ---Ésta es la señal del pacto que hago con todo lo que vive en la tierra. [18] Los hijos de Noé que salieron del arca eran Sem, Cam y Jafet --Cam es antepasado de Canaán--. [19] Éstos son los tres hijos de Noé que se propagaron por toda la tierra. [20] Noé, que era labrador, fue el primero que plantó una viña. [21] Bebió el vino, se emborrachó y se desnudó en medio de su tienda. [22] Cam --antecesor de Canaán-- vio la desnudez de su padre y salió a contárselo a sus hermanos. [23] Sem y Jafet tomaron una capa, ambos se la echaron sobre los hombros y caminando de espaldas cubrieron la desnudez de su padre. Vueltos de espaldas, no vieron la desnudez de su padre. [24] Cuando se le pasó la borrachera a Noé y se enteró de lo que le había hecho su hijo menor, [25] dijo: ---¡Maldito Canaán! Sea siervo de los siervos de sus hermanos.[26] Y añadió: ---¡Bendito sea el Señor Dios de Sem! Canaán será su siervo. [27] Agrande Dios a Jafet, habite en las tiendas de Sem. Canaán será su siervo. [28] Noé vivió después del diluvio trescientos cincuenta años, [29] y a la edad de novecientos cincuenta murió.


Génesis capítulo 10
[1] Descendientes de los tres hijos de Noé, Sem, Cam y Jafet, nacidos después del diluvio: [2] Descendientes de Jafet: Gómer, Magog, Maday, Yaván, Tubal, Mésec y Tirás.[3] Descendientes de Gómer: Asquenaz, Rifat y Togarma. [4] Descendientes de Yaván: alasios, tartaseos, queteos, rodenses. [5] De ellos se separaron los pueblos marítimos. Hasta aquí los descendientes de Jafet, en sus territorios, por lenguas, familias y naciones. [6] Descendientes de Cam: Nubia, Egipto, Put y Canaán. [7] Descendientes de Nubia: Sebá, Javilá, Sabtá, Ramá y Sabtecá. Descendientes de Ramá: Sebá y Dedán. [8] Nubia engendró a Nemrod, el primer soldado del mundo; [9] fue, según el Señor, un intrépido cazador, de donde el dicho: intrépido cazador, según el Señor, como Nemrod. [10] Las capitales de su reino fueron Babel, Erec, Acad y Calno en territorio de Senaar.[11] De allí procede Asur, que construyó Nínive, Rejobot-Ir, Calaj [12] y Resen entre Nínive y Calaj; ésta última es la mayor. [13] Egipto engendró a los lidios, anamitas y lehabitas, naftujitas, [14] patrositas, caslujitas y cretenses, de los que proceden los filisteos. [15] Canaán engendró a Sidón, su primogénito, y a Het [16] y también a los jebuseos, amorreos, guirgaseos, [17] heveos, arquitas, sinitas, [18] arvadeos, semareos y jamateos. Después se dividieron las familias de Canaán; [19] el territorio cananeo se extendía desde Sidón hasta Guerar y Gaza; siguiendo después por Sodoma, Gomorra, Adamá y Seboín, junto a Lasa. [20] Hasta aquí los hijos de Cam, por familias y lenguas, territorios y naciones. [21] También engendró hijos Sem, hermano mayor de Jafet y padre de los hebreos. [22] Descendientes de Sem: Elam, Asur, Arfaxad, Lud y Aram. [23] Descendientes de Aram: Us, Jul, Guéter y Mésec. [24] Arfaxad engendró a Sélaj y éste a Héber. [25] Héber engendró dos hijos: uno se llamó Péleg, porque en su tiempo se dividió la tierra; su hermano se llamó Yoctán. [26] Yoctán engendró a Almodad, Sélef, Jasarmaut, Yéraj, [27] Hadorán, Uzal, Diclá, [28] Obel, Abimael, Sebá, [29] Ofir, Javilá y Yobab: todos descendientes de Yoctán. [30] Su territorio se extendía desde Mesa hasta Sefar, la montaña oriental. [31] Hasta aquí los descendientes de Sem, por familias, lenguas, territorios y naciones. [32] Hasta aquí las familias descendientes de Noé, por naciones; de ellas se ramificaron las naciones del mundo después del diluvio.


Génesis capítulo 11
[1] El mundo entero hablaba la misma lengua con las mismas palabras. [2] Al emigrar de oriente, encontraron una llanura en el país de Senaar, y se establecieron allí. [3] Y se dijeron unos a otros: ---Vamos a preparar ladrillos y a cocerlos --empleando ladrillos en vez de piedras y alquitrán en vez de cemento--. [4] Y dijeron: ---Vamos a construir una ciudad y una torre que alcance al cielo, para hacernos famosos y para no dispersarnos por la superficie de la tierra. [5] El Señor bajó a ver la ciudad y la torre que estaban construyendo los hombres; [6] y se dijo: ---Son un solo pueblo con una sola lengua. Si esto no es más que el comienzo de su actividad, nada de lo que decidan hacer les resultará imposible. [7] Vamos a bajar y a confundir su lengua, de modo que uno no entienda la lengua del prójimo. [8] El Señor los dispersó por la superficie de la tierra y dejaron de construir la ciudad. [9] Por eso se llama Babel, porque allí confundió el Señor la lengua de toda la tierra, y desde allí los dispersó por la superficie de la tierra. [10] Descendientes de Sem: Tenía Sem cien años cuando engendró a Arfaxad, dos años después del diluvio; [11] después vivió quinientos años, y engendró hijos e hijas. [12] Tenía Arfaxad treinta y cinco años cuando engendró a Sélaj; [13] después vivió cuatrocientos tres años, y engendró hijos e hijas. [14] Tenía Sélaj treinta años cuando engendró a Héber; [15] después vivió cuatrocientos tres años, y engendró hijos e hijas. [16] Tenía Héber treinta y cuatro años cuando engendró a Péleg; [17] después vivió cuatrocientos treinta años, y engendró hijos e hijas. [18] Tenía Péleg treinta años cuando engendró a Reú; [19] después vivió doscientos nueve años, y engendró hijos e hijas.[20] Tenía Reú treinta y dos años cuando engendró a Sarug; [21] después vivió doscientos siete años, y engendró hijos e hijas. [22] Tenía Sarug treinta años cuando engendró a Najor; [23] después vivió doscientos años, y engendró hijos e hijas. [24] Tenía Najor veintinueve años cuando engendró a Téraj; [25] después vivió ciento diecinueve años, y engendró hijos e hijas. [26] Tenía Téraj setenta años cuando engendró a Abrán, Najor y Harán. [27] Descendientes de Téraj: Téraj engendró a Abrán, Najor y Harán; Harán engendró a Lot. [28] Harán murió viviendo aún su padre, Téraj, en su tierra natal, en Ur de los caldeos. [29] Abrán y Najor se casaron: la mujer de Abrán se llamaba Saray; la de Najor era Milcá, hija de Harán, padre de Milcá y Yiscá. [30] Saray era estéril y no tenía hijos. [31] Téraj tomó a Abrán, su hijo; a Lot, su nieto, hijo de Harán; a Saray, su nuera, mujer de su hijo Abrán, y con ellos salió de Ur de los caldeos en dirección a Canaán; llegado a Jarán, se estableció allí. [32] Téraj vivió doscientos cinco años y murió en Jarán.


Génesis capítulo 12
[1] El Señor dijo a Abrán: ---Sal de tu tierra nativa y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré. [2] Haré de ti un gran pueblo, te bendeciré, haré famoso tu nombre, y servirá de bendición. [3] Bendeciré a los que te bendigan, maldeciré a los que te maldigan. Con tu nombre se bendecirán todas las familias del mundo. [4] Abrán marchó, como le había dicho el Señor, y con él marchó Lot. Abrán tenía setenta y cinco años cuando salió de Jarán. [5] Abrán llevó consigo a Saray, su mujer; a Lot, su sobrino; todo lo que había adquirido y todos los esclavos que había ganado en Jarán. Salieron en dirección de Canaán y llegaron a la tierra de Canaán. [6] Abrán atravesó el país hasta la región de Siquén y llegó a la encina de Moré --en aquel tiempo habitaban allí los cananeos--. [7] El Señor se apareció a Abrán y le dijo: ---A tu descendencia le daré esta tierra. Él construyó allí un altar en honor del Señor, que se le había aparecido. [8] Desde allí continuó hacia las montañas al este de Betel, y plantó allí su tienda, con Betel a poniente y Ay al levante; construyó allí un altar al Señor e invocó el Nombre del Señor. [9] Abrán se trasladó al Negueb por etapas. [10] Pero sobrevino una carestía en el país y, como el hambre apretaba, Abrán bajó a Egipto para residir allí. [11] Cuando estaba llegando a Egipto, dijo a Saray, su mujer: ---Mira, eres una mujer muy hermosa; [12] cuando te vean los egipcios, dirán: es su mujer. Me matarán a mí y a ti te dejarán viva. [13] Por favor, di que eres mi hermana, para que me traten bien en atención a ti, y así, gracias a ti, salvaré la vida. [14] Cuando Abrán llegó a Egipto, los egipcios vieron que su mujer era muy hermosa, [15] la vieron también los ministros del faraón, y se la ponderaron al faraón, tanto que la mujer fue llevada al palacio del faraón. [16] A Abrán le trataron bien, en atención a ella, y adquirió ovejas, vacas, asnos, esclavos y esclavas, borricas y camellos.[17] Pero el Señor afligió al faraón y a su corte con graves dolencias a causa de Saray, mujer de Abrán. [18] Entonces el faraón llamó a Abrán y le dijo: ---¿Qué me has hecho? ¿Por qué no me confesaste que es tu mujer? [19] Por qué me dijiste que era tu hermana? Ya la he tomado por esposa. Mira, si es tu mujer, tómala y vete de aquí. [20] El faraón dio una escolta a Abrán y lo despidió con su mujer y sus posesiones.

Génesis capítulo 13
[1] Abrán con su mujer y todo lo suyo subió al Negueb; y Lot con él. [2] Abrán poseía muchos rebaños y plata y oro. [3] Se trasladó por etapas del Negueb a Betel, al lugar donde había fijado al principio su tienda, entre Betel y Ay, [4] al lugar donde había erigido al comienzo un altar, donde había invocado Abrán el Nombre del Señor. [5] También Lot, que acompañaba a Abrán, tenía ovejas y vacas y tiendas. [6] El país no les permitía vivir juntos porque sus posesiones eran inmensas, de modo que no podían vivir juntos.[7] Por ello surgieron disputas entre los pastores de Abrán y los pastores de Lot --en aquel tiempo cananeos y fereceos habitaban en el país--. [8] Abrán dijo a Lot: ---No haya pleitos entre nosotros ni entre nuestros pastores, que somos hermanos. [9] Tienes delante todo el país: si vas a la izquierda, yo iré a la derecha; si vas a la derecha, yo iré a la izquierda. [10] Lot echó una mirada y vio que toda la vega del Jordán hasta la entrada de Zoar era de regadío, como un paraíso, como Egipto --eso era antes de que el Señor destruyera a Sodoma y Gomorra--. [11] Lot se escogió la vega del Jordán y marchó hacia levante. Así se separaron los dos hermanos. [12] Abrán habitó en Canaán y Lot habitó en las ciudades de la vega, acampando junto a Sodoma. [13] Los vecinos de Sodoma eran perversos y pecaban gravemente contra el Señor. [14] Cuando Lot se hubo separado de él, el Señor dijo a Abrán: ---Desde el lugar donde te encuentras echa una mirada y contempla el norte, y el sur, el levante y el poniente. [15] Todo el país que contemplas te lo daré a ti y a tu descendencia para siempre. [16] Haré a tu descendencia como el polvo de la tierra: si se puede contar el polvo de la tierra, se contará tu descendencia. [17] Anda, recorre el país a lo largo y a lo ancho, que a ti te lo daré. [18] Abrán alzó la tienda y fue a establecerse al encinar de Mambré en Hebrón. Allí erigió un altar al Señor.

Génesis capítulo 14
[1] Siendo Amrafel, rey de Senaar; Arioc, rey de Elasar; Codorlahomer, rey de Elam; Tideal, rey de Pueblos, [2] declararon la guerra a Bera, rey de Sodoma; a Birsa, rey de Gomorra; a Sinab, rey de Admá; a Semabar, rey de Seboín y al rey de Bela --o Soar--. [3] Todos éstos se reunieron en Valsidín --o Mar de la Sal--. [4] Doce años habían sido vasallos de Codorlahomer, el decimotercero se rebelaron. [5] En el año decimocuarto llegó Codorlahomer con los reyes aliados y derrotó a los refaítas en Astarot Carnain, a los zuzeos en Ham, a los emeos en Savé de Quiriataym [6] y a los hurritas en la montaña de Seír hasta el Parán junto al desierto. [7] Después se volvieron y llegaron a En Mispat --o Cades-- y derrotaron a los jefes amalecitas y a los amorreos que habitaban en Hasason Tamar. [8] Entonces salieron el rey de Sodoma, el rey de Gomorra, el rey de Admá, el rey de Seboín y el rey de Bela --o Soar--, y presentaron batalla en Valsidín [9] a Codorlahomer, rey de Elam; Tideal, rey de Pueblos; Amrafel, rey de Senaar, y Arioc, rey de Elasar: cinco reyes contra cuatro. [10] Valsidín está lleno de pozos de asfalto: los reyes de Sodoma y Gomorra, al huir, cayeron en ellos; los demás huyeron al monte. [11] Los vencedores tomaron las posesiones de Sodoma y Gomorra con todas las provisiones y se marcharon. [12] También se llevaron a Lot, sobrino de Abrán, con sus posesiones, pues habitaba en Sodoma. [13] Un fugitivo fue y se lo contó a Abrán, el hebreo, que habitaba en el encinar de Mambré, el amorreo, hermano de Escol y Aner, aliados de Abrán. [14] Cuando oyó Abrán que su hermano había caído prisionero, reunió a los esclavos nacidos en su casa, trescientos dieciocho, y salió en su persecución hasta Dan; [15] cayó sobre ellos de noche; él con su tropa los derrotó y los persiguió hasta Joba, al norte de Damasco. [16] Recuperó todas las posesiones, también recuperó a Lot, su hermano, con sus posesiones, las mujeres y su gente. [17] Cuando Abrán volvía vencedor de Codorlahomer y sus reyes aliados, el rey de Sodoma salió a su encuentro en Valsavé --el valle del Rey--. [18] Melquisedec, rey de Salén, sacerdote de Dios Altísimo, le sacó pan y vino, [19] y le bendijo diciendo: ---Bendito sea Abrán por el Dios Altísimo, creador de cielo y tierra; [20] bendito sea el Dios Altísimo, que te ha entregado tus enemigos. Y Abrán le dio el diezmo de todo. [21] El rey de Sodoma dijo a Abrán: ---Dame la gente, quédate con las posesiones. [22] Abrán replicó al rey de Sodoma: ---Juro por el Señor Dios Altísimo, creador de cielo y tierra, [23] que no aceptaré ni una hebra ni una correa de sandalia ni nada de lo que te pertenezca; no vayas a decir luego que has enriquecido a Abrán. [24] Sólo acepto lo que han comido mis mozos y la parte de los que me acompañaron. Que Aner, Escol y Mambré se lleven su parte.

Génesis capítulo 15
[1] Después de estos sucesos, Abrán recibió en una visión la Palabra del Señor: ---No temas, Abrán; yo soy tu escudo y tu paga será abundante. [2] Abrán contestó: ---Señor mío, ¿de qué me sirven tus dones si soy estéril y Eliezer de Damasco será el amo de mi casa? [3] Y añadió: ---No me has dado hijos, y un criado de casa me heredará. [4] Pero el Señor le dijo lo siguiente: ---Él no te heredará; uno salido de tus entrañas te heredará. [5] Y el Señor lo sacó afuera y le dijo: ---Mira al cielo; cuenta las estrellas si puedes. Y añadió: ---Así será tu descendencia. [6] Abrán creyó al Señor y se le apuntó en su haber. [7] El Señor le dijo: ---Yo soy el Señor que te saqué de Ur de los caldeos para darte en posesión esta tierra. [8] Él replicó: ---Señor mío, ¿cómo sabré que voy a poseerla? [9] Respondió el Señor: ---Tráeme una novilla de tres años, una cabra de tres años, un carnero de tres años, una tórtola y un pichón. [10] Abrán los trajo y los partió por en medio colocando una mitad frente a otra, pero no descuartizó las aves. [11] Los buitres bajaban a los cadáveres y Abrán los espantaba. [12] Cuando iba a ponerse el sol, un sueño profundo invadió a Abrán y un terror intenso y oscuro cayó sobre él. [13] El Señor dijo a Abrán: ---Tienes que saber que tu descendencia vivirá como forastera en tierra ajena, tendrá que servir y sufrir opresión durante cuatrocientos años; [14] pero yo juzgaré al pueblo a quien han de servir, y al final saldrán cargados de riquezas. [15] Tú te reunirás en paz con tus abuelos y te enterrarán ya muy viejo. [16] A la cuarta generación volverán, pues hasta entonces no se colmará la culpa de los amorreos. [17] El sol se puso y vino la oscuridad; una humareda de horno y una antorcha ardiendo pasaban entre los miembros descuartizados. [18] Aquel día el Señor hizo alianza con Abrán en estos términos: ---A tus descendientes les daré esta tierra, desde el río de Egipto al gran río Éufrates: [19] la tierra de los quenitas, quenizitas, cadmonitas, [20] hititas, fereceos, refaítas, [21] amorreos, cananeos, guirgaseos y jebuseos.

Génesis capítulo 16
[1] Saray, la mujer de Abrán, no le daba hijos; pero tenía una sierva egipcia llamada Agar. [2] Y Saray dijo a Abrán: ---El Señor no me deja tener hijos; únete a mi sierva a ver si ella me da hijos. Abrán aceptó la propuesta. [3] A los diez años de habitar Abrán en Canaán, Saray, la mujer de Abrán, tomó a Agar, la esclava egipcia, y se la dio a Abrán, su marido, como esposa. [4] Él se unió a Agar y ella concibió. Y al verse encinta le perdió el respeto a su señora. [5] Entonces Saray dijo a Abrán: ---Tú eres responsable de esta injusticia; yo he puesto en tus brazos a mi esclava, y ella, al verse encinta, me pierde el respeto. Sea el Señor nuestro juez. [6] Abrán dijo a Saray: ---De tu esclava dispones tú; trátala como te parezca. Saray la maltrató y ella se escapó. [7] El ángel del Señor la encontró junto a una fuente de la estepa, la fuente del camino de Sur, [8] y le dijo: ---Agar, esclava de Saray, ¿de dónde vienes y a dónde vas? Ella respondió: ---Vengo huyendo de mi señora. [9] El ángel del Señor le dijo: ---Vuelve a tu señora y sométete a ella.[10] Y el ángel del Señor añadió: ---Haré tan numerosa tu descendencia, que no se podrá contar. [11] Y el ángel del Señor dijo: ---Mira, estás encinta y darás a luz un hijo y lo llamarás Ismael, porque el Señor te ha escuchado en la aflicción. [12] Será un potro salvaje: él contra todos y todos contra él; vivirá separado de sus hermanos. [13] Agar invocó el Nombre del Señor, que le había hablado: ---Tú eres Dios, que me ve; diciéndose: ¡He visto al que me ve! [14] Por eso se llama aquel pozo: Pozo del que vive y me ve, y está entre Cades y Bared. [15] Agar dio un hijo a Abrán, y Abrán llamó Ismael al hijo que le había dado Agar. [16] Abrán tenía ochenta y seis años cuando Agar dio a luz a Ismael.

Génesis capítulo 17
[1] Cuando Abrán tenía noventa y nueve años, se le apareció el Señor y le dijo: ---Yo soy Dios Todopoderoso. Procede de acuerdo conmigo y sé honrado, [2] y haré una alianza contigo: haré que te multipliques sin medida. [3] Abrán cayó rostro en tierra y Dios le habló así: [4] Mira, éste es mi pacto contigo: serás padre de una multitud de pueblos. [5] Ya no te llamarás Abrán, sino Abrahán, porque te hago padre de una multitud de pueblos. [6] Te haré fecundo sin medida, sacando pueblos de ti, y reyes nacerán de ti. [7] Mantendré mi pacto contigo y con tu descendencia en futuras generaciones, como pacto perpetuo. Seré tu Dios y el de tus descendientes futuros. [8] Os daré a ti y a tu descendencia futura la tierra de tus andanzas --la tierra de Canaán-- como posesión perpetua. Y seré su Dios. [9] Dios añadió a Abrahán: ---Tú guarda el pacto que hago contigo y tus descendientes futuros. [10] Éste es el pacto que hago con vosotros y con tus descendientes futuros y que habéis de guardar: Circuncidad a todos vuestros varones; [11] circuncidaréis el prepucio, y será una señal de mi pacto con vosotros. [12] A los ocho días de nacer, todos vuestros varones de cada generación serán circuncidados; también los esclavos nacidos en casa o comprados a extranjeros que no sean de vuestra raza. [13] Circuncidad a los esclavos nacidos en casa o comprados. Así llevaréis en la carne mi pacto como pacto perpetuo. [14] Todo varón incircunciso, que no ha circuncidado su prepucio, será apartado de su pueblo por haber quebrantado mi pacto. [15] Dios dijo a Abrahán: ---Saray, tu mujer, ya no se llamará Saray, sino Sara. [16] La bendeciré y te dará un hijo y lo bendeciré; de ella nacerán pueblos y reyes de naciones. [17] Abrahán cayó rostro en tierra y se dijo sonriendo: ---¿Un centenario va a tener un hijo, y Sara va a dar a luz a los noventa? [18] Y Abrahán dijo a Dios: ---Me contento con que guardes vivo a Ismael. [19] Dios replicó: ---No; es Sara quien te va a dar un hijo, a quien llamarás Isaac; con él estableceré mi pacto y con sus descendientes, un pacto perpetuo. [20] En cuanto a Ismael, escucho tu petición: lo bendeciré, lo haré fecundo, lo haré multiplicarse sin medida, engendrará doce príncipes y haré de él un pueblo numeroso. [21] Pero mi pacto lo establezco con Isaac, el hijo que te dará Sara el año que viene por estas fechas. [22] Cuando Dios terminó de hablar con Abrahán se retiró. [23] Entonces Abrahán tomó a su hijo Ismael, a los esclavos nacidos en casa o comprados, a todos los varones de la casa de Abrahán, y los circuncidó aquel mismo día, como se lo había mandado Dios. [24] Abrahán tenía noventa y nueve años cuando se circuncidó; [25] Ismael tenía trece cuando se circuncidó. [26] Aquel mismo día se circuncidaron Abrahán y su hijo Ismael. [27] Y todos los varones de casa, nacidos en casa o comprados a extranjeros, se circuncidaron con él.

Génesis capítulo 18
[1] El Señor se apareció a Abrahán junto al encinar de Mambré, mientras él estaba sentado a la puerta de la tienda porque apretaba el calor. [2] Alzó la vista y vio a tres hombres de pie frente a él. Al verlos, corrió a su encuentro desde la puerta de la tienda y prosternándose en tierra [3] dijo: ---Señor, si he alcanzado tu favor, no pases de largo junto a tu siervo. [4] Haré que traigan agua para que os lavéis los pies y descanséis bajo el árbol. [5] Mientras, ya que pasáis junto a vuestro siervo, traeré un pedazo de pan para que cobréis fuerzas antes de seguir. Contestaron: ---Bien, haz lo que dices. [6] Abrahán entró corriendo en la tienda donde estaba Sara y le dijo: ---Pronto, veintiún litros de flor de harina, amásalos y haz una hogaza. [7] Él corrió a la vacada, escogió un ternero hermoso y se lo dio a un criado para que lo guisase enseguida. [8] Tomó requesón, leche, el ternero guisado y se lo sirvió. Él les atendía bajo el árbol mientras ellos comían. [9] Después le dijeron: ---¿Dónde está Sara, tu mujer? Contestó: ---Ahí, en la tienda. [10] Y añadió uno: ---Para cuando yo vuelva a verte, en el plazo normal, Sara habrá tenido un hijo. Sara lo oyó, detrás de la puerta de la tienda. [11] Abrahán y Sara eran ancianos, de edad muy avanzada, y Sara ya no tenía sus períodos. [12] Sara se rio por lo bajo, pensando: Cuando ya estoy seca, ¿voy a tener placer, con un marido tan viejo? [13] Pero el Señor dijo a Abrahán: ---Por qué se ha reído Sara, diciendo: ¿Cómo que voy a tener un hijo, a mis años? [14] Hay algo difícil para Dios? Cuando vuelva a visitarte por esta época, dentro del tiempo de costumbre, Sara habrá tenido un hijo. [15] Pero Sara, asustada, lo negó: ---No me he reído. Él replicó: ---No lo niegues, te has reído. [16] Los hombres se levantaron y dirigieron la mirada a Sodoma; Abrahán los acompañó para despedirlos. [17] El Señor se dijo: ¿Puedo ocultarle a Abrahán lo que voy a hacer? [18] Abrahán llegará a ser un pueblo grande y numeroso; por él serán benditos todos los pueblos de la tierra. [19] Lo he escogido para que instruya a sus hijos, a su casa y sucesores, a mantenerse en el camino del Señor, practicando la justicia y el derecho. Así cumplirá el Señor a Abrahán cuanto le ha prometido. [20] Después dijo el Señor: ---La denuncia contra Sodoma y Gomorra es seria y su pecado es gravísimo. [21] Voy a bajar para averiguar si sus acciones responden realmente a la denuncia. [22] Los hombres se volvieron y se dirigieron a Sodoma, mientras el Señor seguía en compañía de Abrahán. [23] Entonces Abrahán se acercó y dijo: ---¿De modo que vas a destruir al inocente con el culpable? [24] Supongamos que hay en la ciudad cincuenta inocentes, ¿los destruirías en vez de perdonar al lugar en atención a los cincuenta inocentes que hay en él? [25] Lejos de ti hacer tal cosa! Matar al inocente con el culpable, confundiendo al inocente con el culpable. ¡Lejos de ti! El juez de todo el mundo, ¿no hará justicia?[26] El Señor respondió: ---Si encuentro en la ciudad de Sodoma cincuenta inocentes, perdonaré a toda la ciudad en atención a ellos. [27] Abrahán repuso: ---Me he atrevido a hablar a mi Señor, yo que soy polvo y ceniza. [28] Supongamos que faltan cinco inocentes para los cincuenta, ¿destruirás por cinco toda la ciudad? Contestó: ---No la destruiré si encuentro allí los cuarenta y cinco. [29] Abrahán insistió: ---Supongamos que se encuentran cuarenta. Respondió: ---No lo haré en atención a los cuarenta. [30] Abrahán siguió: ---Que no se enfade mi Señor si insisto. Supongamos que se encuentran treinta. Respondió: ---No lo haré si encuentro allí treinta. [31] Insistió: ---Me he atrevido a hablar a mi Señor. Supongamos que se encuentran veinte. Respondió: ---No la destruiré, en atención a los veinte. [32] Abrahán siguió: ---Que no se enfade mi Señor si hablo una vez más. Supongamos que se encuentran allí diez. Respondió: ---En atención a los diez no la destruiré. [33] Cuando terminó de hablar con Abrahán, el Señor se marchó y Abrahán volvió a su lugar.

Génesis capítulo 19
[1] Los dos ángeles llegaron a Sodoma por la tarde. Lot, que estaba sentado a la puerta de la ciudad, al verlos se levantó a recibirlos y se prosternó rostro en tierra. [2] Y dijo: ---Señores míos, pasad a hospedaros a casa de vuestro siervo. Lavaos los pies y por la mañana seguiréis vuestro camino. Contestaron: ---No; pasaremos la noche en la plaza. [3] Pero él insistió tanto, que pasaron y entraron en su casa. Les preparó comida, coció panes y ellos comieron. [4] Aún no se habían acostado, cuando los hombres de la ciudad rodearon la casa: jóvenes y viejos, toda la población hasta el último. [5] Y le gritaban a Lot: ---¿Dónde están los hombres que han entrado en tu casa esta noche? Sácalos para que nos acostemos con ellos. [6] Lot se asomó a la entrada, cerrando la puerta al salir, [7] y les dijo: ---Hermanos míos, no seáis malvados. [8] Mirad, tengo dos hijas que aún no han conocido varón alguno; os las traeré para que las tratéis como queráis, pero no hagáis nada a estos hombres que se han hospedado bajo mi techo. [9] Contestaron: ---Quítate de ahí; este individuo ha venido como inmigrante y ahora se mete a juez. Ahora te trataremos a ti peor que a ellos. [10] Y empujaban a Lot intentando forzar la puerta. Pero los visitantes alargaron el brazo, metieron a Lot en casa y cerraron la puerta. [11] Y a los que estaban a la puerta, pequeños y grandes, los cegaron, de modo que no daban con la puerta. [12] Los visitantes dijeron a Lot: ---Si hay alguien más de los tuyos, yernos, hijos, hijas, a todos los tuyos de la ciudad sácalos de este lugar. [13] Pues vamos a destruir este lugar, porque la acusación presentada al Señor contra él es muy seria, y el Señor nos ha enviado para destruirlo. [14] Lot salió a decirles a sus yernos --prometidos de sus hijas--: ---Vamos, salid de este lugar, que el Señor va a destruir la ciudad. Pero ellos lo tomaron a broma. [15] Al amanecer, los ángeles urgieron a Lot: ---Anda, toma a tu mujer y a esas dos hijas tuyas, para que no perezcan por culpa de la ciudad. [16] Y como no se decidía, los agarraron de la mano, a él, a su mujer y a las dos hijas, a quienes el Señor perdonaba; los sacaron y los guiaron fuera de la ciudad. [17] Una vez fuera, le dijeron: ---Ponte a salvo; no mires atrás. No te detengas en la vega; ponte a salvo en los montes para no perecer. [18] Lot les respondió: ---No, señores, por favor. [19] Vuestro siervo goza de vuestro favor, pues me habéis salvado la vida tratándome con gran misericordia; yo no puedo ponerme a salvo en los montes, el desastre me alcanzará y moriré. [20] Mira, ahí cerca hay una ciudad pequeña donde puedo refugiarme y escapar del peligro. Como la ciudad es pequeña, salvaré allí la vida. [21] Le contestó: ---Accedo a lo que pides: no arrasaré esa ciudad que dices. [22] Aprisa, ponte a salvo allí, pues no puedo hacer nada hasta que llegues --por eso la ciudad se llama Zoar--. [23] Cuando Lot llegó a Zoar, salía el sol. [24] El Señor desde el cielo hizo llover azufre y fuego sobre Sodoma y Gomorra. [25] Arrasó aquellas ciudades y toda la vega con los habitantes de las ciudades y la hierba del campo. [26] La mujer de Lot miró atrás y se convirtió en estatua de sal. [27] Abrahán madrugó y se dirigió al sitio donde había estado con el Señor. [28] Miró en dirección de Sodoma y Gomorra, toda la extensión de la vega, y vio una humareda que subía del suelo, como el humo de un horno. [29] De este modo cuando Dios destruyó las ciudades de la vega, arrasando las ciudades donde había vivido Lot, se acordó de Abrahán y libró a Lot de la catástrofe. [30] Lot subió de Zoar y se instaló en el monte con sus dos hijas, pues temía habitar en Zoar; así pues se instaló en una cueva con sus dos hijas. [31] La mayor dijo a la menor: ---Nuestro padre ya es viejo y en la tierra ya no hay un hombre que se acueste con nosotras como se hace en todas partes. [32] Vamos a emborrachar a nuestro padre y nos acostamos con él: así daremos vida a un descendiente de nuestro padre. [33] Aquella noche embriagaron a su padre y la mayor se acostó con él, sin que él se diese cuenta cuando ella se acostó y se levantó. [34] Al día siguiente la mayor dijo a la menor: ---Anoche me acosté yo con mi padre. Vamos a embriagarlo también esta noche y tú te acuestas con él: así daremos vida a un descendiente de nuestro padre. [35] Embriagaron también aquella noche a su padre, y la menor fue y se acostó con él, sin que él se diese cuenta cuando ella se acostó y se levantó. [36] Quedaron encinta las dos hijas de Lot, de su padre. [37] La mayor dio a luz un hijo y lo llamó Moab, diciendo: De mi padre --es el antecesor de los moabitas actuales--. [38] También la menor dio a luz un hijo y lo llamó Amón diciendo: Hijo de mi pueblo --es el antecesor de los amonitas actuales--.

Génesis capítulo 20
[1] Abrahán levantó su tienda y se dirigió al Negueb, estableciéndose entre Cades y Sur. Establecido en Guerar, [2] decía que Sara era su hermana. Abimelec, rey de Guerar, mandó que le trajeran a Sara. [3] Dios se apareció de noche, en sueños, a Abimelec y le dijo: ---Vas a morir por haber tomado esa mujer que es casada. [4] Abimelec, que no se había acercado a ella, respondió: ---Pero, Señor, ¿vas a matar a un inocente? [5] Si él me dijo que era su hermana, y ella que era su hermano. Lo he hecho de buena fe y con las manos limpias. [6] Dios le replicó en sueños: ---Ya sé yo que lo has hecho de buena fe; por eso no te dejé pecar contra mí ni te dejé tocarla. [7] Pero ahora devuelve esa mujer casada a su marido; él es profeta y rezará por ti para que conserves la vida; pero si no se la devuelves, has de saber que morirás tú con todos los tuyos. [8] Abimelec madrugó, llamó a sus ministros y les contó todo el asunto. Los hombres se asustaron mucho. [9] Después Abimelec llamó a Abrahán y le dijo: ---¿Qué has hecho con nosotros? ¿Qué mal te he hecho para que nos expusieras a mí y a mi reino a cometer un pecado tan grave? Te has portado conmigo como no se debe. [10] Y añadió: ---¿Temías algo para obrar de este modo? [11] Abrahán le contestó: ---Pensé que en este país no respetan a Dios y que me matarían por causa de mi mujer. [12] Además, es realmente hermana mía; de padre, aunque no de madre, y la tomé por mujer. [13] Cuando Dios me hizo vagar lejos de mi casa paterna, le dije: Hazme este favor: en todos los sitios a donde lleguemos, di que soy tu hermano. [14] Entonces Abimelec tomó ovejas, vacas, siervos y siervas y se los dio a Abrahán, devolviéndole además a Sara, su mujer. [15] Y le dijo: ---Ahí tienes mi tierra, vive donde te parezca. [16] Y a Sara le dijo: ---He dado a tu hermano mil pesos de plata; así podrás mirar a la cara a todos los tuyos. [17] Abrahán rezó a Dios y Dios sanó a Abimelec, a su mujer y a sus concubinas, y dieron a luz. [18] Pues el Señor había cerrado el vientre a todas en casa de Abimelec por causa de Sara, mujer de Abrahán.


Génesis capítulo 21
[1] Como lo había prometido, el Señor se ocupó de Sara, el Señor realizó con Sara lo que había anunciado. [2] Sara concibió y dio un hijo al viejo Abrahán en la fecha que le había anunciado Dios. [3] Al hijo que le había nacido, que había dado a luz Sara, Abrahán lo llamó Isaac. [4] Abrahán circuncidó a su hijo Isaac el octavo día, como le había mandado Dios. [5] Cien años tenía Abrahán cuando le nació su hijo Isaac. [6] Dijo Sara: ---El Señor me ha hecho bailar: los que se enteren bailarán conmigo. [7] Y añadió: ---¿Quién le hubiera dicho a Abrahán que Sara iba a criar hijos? ¡Pues le he dado un hijo en su vejez! [8] El niño creció y lo destetaron. Abrahán ofreció un gran banquete el día que destetaron a Isaac. [9] Pero Sara vio que el hijo que Abrahán había tenido de Agar la egipcia jugaba con Isaac, [10] y dijo a Abrahán: ---Expulsa a esa sierva y a su hijo, pues no heredará el hijo de esa sierva con mi hijo, con Isaac. [11] Abrahán se llevó un gran disgusto a causa de su hijo. [12] Pero Dios dijo a Abrahán: ---No te aflijas por el muchacho y por la sierva. En todo lo que te dice hazle caso a Sara. Pues es Isaac quien prolongará tu descendencia. [13] Aunque también del hijo de la sierva sacaré un gran pueblo, pues es descendiente tuyo. [14] Abrahán madrugó, tomó pan y un odre de agua, se lo dio a Agar, le puso al hombro al niño y la despidió. Ella se marchó y fue vagando por el desierto de Berseba. [15] Cuando se le acabó el agua del odre, colocó al niño debajo de unas matas; [16] se apartó y se sentó a solas a la distancia de un tiro de arco, diciéndose: No puedo ver morir a mi hijo. Y se sentó a distancia. El niño rompió a llorar. [17] Dios oyó la voz del niño, y el ángel de Dios llamó a Agar desde el cielo, preguntándole: ---¿Qué te pasa, Agar? No temas, que Dios ha oído la voz del niño que está ahí. [18] Levántate, toma al niño, estáte tranquila por él, porque sacaré de él un gran pueblo. [19] Dios le abrió los ojos y divisó un pozo de agua; fue allá, llenó el odre y dio de beber al muchacho. [20] Dios estaba con el muchacho, que creció, habitó en el desierto y se hizo un experto arquero; [21] vivió en el desierto de Farán, y su madre le buscó una mujer egipcia. [22] Por aquel tiempo, Abimelec, con Ficol, su capitán, dijo a Abrahán: ---Dios está contigo en todo lo que haces. [23] Por tanto, júrame por Dios, aquí mismo, que no me engañarás ni a mí ni a mi estirpe ni a mi linaje, y que me tratarás a mí y a esta tierra mía donde resides con la misma lealtad con que yo te he tratado. [24] Abrahán respondió: ---Lo juro. [25] Pero Abrahán reclamó a Abimelec por el asunto del pozo del que se habían apoderado sus criados. [26] Abimelec dijo: ---No sé quién lo habrá hecho; tú no me lo habías dicho y hasta hoy no me había enterado. [27] Entonces Abrahán tomó ovejas y vacas, se las dio a Abimelec y los dos hicieron un pacto. [28] Pero Abrahán apartó siete ovejas del rebaño. [29] Abimelec preguntó a Abrahán: ---¿Qué significan esas siete ovejas que has apartado? [30] Respondió: ---Estas siete ovejas que recibes de mi mano son la prueba de que yo cavé este pozo [31] por eso el lugar se llama Berseba, porque allí juraron los dos--. [32] Concluido el pacto en Berseba, Abimelec, con Ficol, su capitán, se volvieron al país filisteo. [33] Abrahán plantó un tamarisco en Berseba e invocó el Nombre del Señor Dios eterno. [34] Abrahán residió en país filisteo muchos años.

Génesis capítulo 22
[1] Después de esto, Dios puso a prueba a Abrahán, diciéndole: ---¡Abrahán! Respondió: ---Aquí me tienes. [2] Dios le dijo: ---Toma a tu hijo único, a tu querido Isaac, vete al país de Moria y ofrécemelo allí en sacrificio en uno de los montes que yo te indicaré. [3] Abrahán madrugó, aparejó el asno y se llevó a dos criados y a su hijo Isaac; cortó leña para el sacrificio y se encaminó al lugar que le había indicado Dios. [4] Al tercer día, levantó Abrahán los ojos y divisó el sitio a lo lejos. [5] Abrahán dijo a sus criados: ---Quedaos aquí con el asno; yo y el muchacho iremos hasta allá para adorar a Dios, y después volveremos a vosotros. [6] Abrahán tomó la leña para el holocausto, se la cargó a su hijo Isaac y él llevaba el fuego y el cuchillo. Los dos caminaban juntos. [7] Isaac dijo a Abrahán, su padre: ---Padre. Él respondió: ---Aquí estoy, hijo mío. El muchacho dijo: ---Tenemos fuego y leña, pero, ¿dónde está el cordero para el holocausto? [8] Abrahán le contestó: ---Dios proveerá el cordero para el holocausto, hijo mío. Y siguieron caminando juntos. [9] Cuando llegaron al sitio que le había dicho Dios, Abrahán levantó allí un altar y apiló la leña, luego ató a su hijo Isaac y lo puso sobre el altar, encima de la leña. [10] Entonces Abrahán tomó el cuchillo para degollar a su hijo; [11] pero el ángel del Señor le gritó desde el cielo: ---¡Abrahán, Abrahán! Él contestó: ---Aquí estoy. [12] Dios le ordenó: ---No alargues la mano contra tu hijo ni le hagas nada. Ya he comprobado que respetas a Dios, porque no me has negado a tu hijo, tu único hijo. [13] Abrahán levantó los ojos y vio un carnero enredado por los cuernos en los matorrales. Abrahán se acercó, tomó el carnero y lo ofreció en sacrificio en lugar de su hijo. [14] Abrahán llamó a aquel sitio: El Señor provee; por eso se dice aún hoy: el monte donde el Señor provee. [15] Desde el cielo, el ángel del Señor volvió a gritar a Abrahán: [16] Juro por mí mismo --oráculo del Señor--: Por haber obrado así, por no haberte reservado tu hijo, tu hijo único, [17] te bendeciré, multiplicaré a tus descendientes como las estrellas del cielo y como la arena de la playa. Tus descendientes conquistarán las ciudades de sus enemigos. [18] Todos los pueblos del mundo se bendecirán nombrando a tu descendencia, porque me has obedecido. [19] Abrahán volvió a sus criados, y juntos se pusieron en camino hacia Berseba. Abrahán se quedó a vivir en Berseba. [20] Algún tiempo más tarde le comunicaron a Abrahán: ---También Milcá ha dado hijos a Najor, tu pariente: [21] Us el primogénito, Bus su hermano y Camuel, padre de Aram. [22] Quésed, Jazó, Fildás, Yidlaf y Betuel. [23] Betuel fue padre de Rebeca. Milcá dio estos ocho hijos a Najor, hermano de Abrahán. [24] Y una concubina, llamada Rauma, también le dio hijos: Tébaj, Gajan, Tajas y Maacá.


Génesis capítulo 23
[1] Sara vivió ciento veintisiete años; [2] y murió en Quiriat Arbá --hoy Hebrón--, en país cananeo. Abrahán fue a hacer duelo y a llorar a su mujer. [3] Después dejó a su difunta y habló a los hititas: [4] Yo soy un forastero residente entre vosotros. Dadme un sepulcro en propiedad, en terreno vuestro, para enterrar a mi difunta. [5] Los hititas respondieron a Abrahán: [6] Escúchanos, señor: tú eres un jeque insigne entre nosotros; entierra a tu difunta en el mejor de nuestros sepulcros; nadie de nosotros te negará una sepultura para tu difunta. [7] Abrahán se levantó, hizo una inclinación a los propietarios hititas [8] y les habló así: ---Si realmente tenéis voluntad de que entierre a mi difunta, escuchadme: suplicad en mi nombre a Efrón, hijo de Sójar, [9] que me ceda la cueva de Macpela, que se encuentra en el extremo de su campo. Que me la ceda por su precio, en vuestra presencia, como sepulcro en propiedad. [10] Efrón estaba sentado entre los hititas; Efrón, el hitita, respondió a Abrahán, en presencia de los hititas que asistían al concejo: [11] ---No, señor mío; escucha: el campo te lo regalo, y la cueva que hay en él te la regalo; te la regalo en presencia de mis paisanos; entierra a tu difunta.[12] Abrahán hizo una inclinación a los propietarios, [13] y oyéndolo ellos se dirigió a Efrón: ---Si te parece, escúchame tú: yo te pago el precio del campo; acéptalo y enterraré allí a mi difunta. [14] Efrón contestó a Abrahán: [15] ---Señor mío, escucha: el terreno vale cuatro kilos de plata; entre nosotros dos, ¿qué significa eso? Entierra a tu difunta cuando quieras. [16] Abrahán aceptó y pagó a Efrón, en presencia de los hititas, el precio establecido: cuatro kilos de plata, pesos comerciales. [17] Y así el campo de Efrón en Macpela, frente a Mambré, el campo con la cueva y con todos los árboles dentro de sus linderos, [18] pasó a ser propiedad de Abrahán, siendo testigos los hititas que asistían al concejo. [19] Después Abrahán enterró a Sara, su mujer, en la cueva del campo de Macpela, frente a Mambré --hoy Hebrón--, en país cananeo. [20] El campo con la cueva pasó de los hititas a Abrahán como sepulcro en propiedad.

Génesis capítulo 24
[1] Abrahán era viejo, de edad avanzada, y el Señor lo había bendecido en todo. [2] Abrahán dijo al criado más viejo de su casa, que administraba todas sus posesiones: ---Pon tu mano bajo mi muslo, [3] y júrame por el Señor Dios del cielo y Dios de la tierra que cuando le busques mujer a mi hijo no la escogerás entre los cananeos, en cuya tierra habito, [4] sino que irás a mi tierra nativa y allí buscarás mujer a mi hijo Isaac. [5] El criado contestó: ---Y si la mujer no quiere venir conmigo a esta tierra, ¿tengo que llevar a tu hijo a la tierra de donde saliste? [6] Abrahán le replicó: ---En ningún caso lleves a mi hijo allá. [7] El Señor Dios del cielo, que me sacó de la casa paterna y del país nativo y que juró dar esta tierra a mi descendencia, enviará su ángel delante de ti y podrás traer mujer para mi hijo. [8] En caso de que la mujer no quiera venir contigo, quedas libre del juramento. Sólo que a mi hijo no lo lleves allá. [9] El criado puso su mano bajo el muslo de Abrahán, su amo, y le juró hacerlo así. [10] Entonces el criado agarró diez camellos de su amo, y llevando toda clase de regalos de su amo, se encaminó a Aram Naharaim, ciudad de Najor. [11] Hizo arrodillarse a los camellos fuera de la ciudad, junto a un pozo, al atardecer, cuando suelen salir las aguadoras. [12] Y dijo: ---Señor Dios de mi amo Abrahán, dame hoy una señal propicia y trata con bondad a mi amo Abrahán. [13] Yo estaré junto a la fuente cuando las muchachas de la ciudad salgan a por agua. [14] Diré a una de las muchachas: Por favor, inclina tu cántaro para que beba. La que me diga: Bebe tú, que voy a abrevar tus camellos, ésa es la que has destinado para tu siervo Isaac. Así sabré que tratas con bondad a mi amo. [15] No había acabado de hablar, cuando salía Rebeca --hija de Betuel, el hijo de Milcá, la mujer de Najor, el hermano de Abrahán-- con el cántaro al hombro. [16] La muchacha era muy hermosa y doncella; aún no había conocido varón alguno. Bajó a la fuente, llenó el cántaro y subió. [17] El criado corrió a su encuentro y le dijo: ---Déjame beber un poco de agua de tu cántaro. [18] Ella contestó: ---Bebe, señor mío. Y enseguida bajó el cántaro al brazo y le dio de beber. [19] Cuando terminó, le dijo: ---Voy a sacar también para tus camellos, para que beban todo lo que quieran. [20] Y enseguida vació el cántaro en el abrevadero, corrió al pozo a sacar más y sacó para todos los camellos. [21] El hombre la estaba mirando, en silencio, esperando, a ver si el Señor daba éxito a su viaje o no. [22] Cuando los camellos terminaron de beber, el hombre tomó un anillo de oro de cinco gramos de peso, y se lo puso en la nariz, y dos pulseras de oro de diez gramos, y se las puso en las muñecas. [23] Y le preguntó: ---Dime de quién eres hija y si en casa de tu padre encontraremos sitio para pasar la noche. [24] Ella contestó: ---Soy hija de Betuel, el hijo de Milcá y de Najor. [25] Y añadió: ---Tenemos abundancia de paja y forraje y sitio para pasar la noche.[26] El hombre se inclinó, adorando al Señor, y dijo: ---Bendito sea el Señor Dios de mi amo Abrahán, que no ha olvidado su bondad [27] y lealtad con su siervo. El Señor me ha guiado a la casa del hermano de mi amo. [28] La muchacha fue corriendo a casa a contárselo todo a su madre. [29] Rebeca tenía un hermano llamado Labán. Cuando vio el anillo y las pulseras de su hermana y oyó lo que le contaba su hermana Rebeca de lo que había dicho el hombre, [30] salió corriendo hacia la fuente en busca del hombre, y lo encontró esperando con los camellos, junto a la fuente. [31] Y le dijo: ---Ven, el Señor te bendiga, ¿qué esperas aquí fuera? Yo te he preparado alojamiento y sitio para los camellos. [32] El hombre entró en la casa, desaparejó los camellos, les dio paja y forraje, y trajo agua para que se lavasen los pies el criado y sus acompañantes. [33] Cuando le ofrecieron de comer, él rehusó: ---No comeré hasta explicar mi asunto. Y le dijeron: ---Habla. [34] Entonces él comenzó: ---Soy criado de Abrahán. [35] El Señor ha bendecido inmensamente a mi amo y le ha hecho rico; le ha dado ovejas y vacas, oro y plata, siervos y siervas, camellos y asnos. [36] Sara, la mujer de mi amo, ya vieja, le ha dado un hijo, que lo hereda todo. [37] Mi amo me tomó juramento: Cuando le busques mujer a mi hijo, no la escogerás de los cananeos, en cuya tierra habito, [38] sino que irás a casa de mi padre y mis parientes y allí le buscarás mujer a mi hijo. [39] Yo le contesté: ¿Y si la mujer no quiere venir conmigo? [40] Él replicó: El Señor, a quien agrada mi proceder, enviará su ángel contigo, dará éxito a tu viaje y encontrarás mujer para mi hijo en casa de mi padre y mis parientes; [41] pero no incurrirás en mi maldición si, llegado a casa de mis parientes, no te la quieren dar, entonces quedarás libre del juramento. [42] Al llegar hoy a la ciudad dije: Señor, Dios de mi amo Abrahán, si quieres dar éxito al viaje que he emprendido, [43] yo me pondré junto a la fuente, y diré a la muchacha que salga a sacar agua: Dame de beber un poco de agua de tu cántaro. [44] Si me dice: Bebe tú, que voy a sacar para los camellos, ella es la que destina el Señor para el hijo de mi amo. [45] No había acabado de decirme esto, cuando salía Rebeca con el cántaro al hombro; bajó a la fuente, sacó agua, y yo le pedí: Dame de beber. [46] Ella enseguida bajó el cántaro y me dijo: Bebe tú, que voy a abrevar tus camellos; bebí yo y ella abrevó los camellos. [47] Entonces le pregunté: ¿De quién eres hija? Me dijo: De Betuel, hijo de Najor y Milcá. Entonces le puse un anillo en la nariz y pulseras en las muñecas, [48] y me incliné adorando al Señor, bendiciendo al Señor, Dios de mi amo Abrahán, que me ha guiado por el camino justo para llevar al hijo de mi amo la hija de su hermano. [49] Por tanto, decidme si queréis o no queréis portaros con bondad y lealtad con mi amo, para actuar en consecuencia. [50] Labán y Betuel le contestaron: ---Es cosa del Señor, nosotros no podemos responderte ni sí ni no. [51] Ahí tienes a Rebeca, tómala y vete, y sea la mujer del hijo de tu amo, como el Señor ha dicho. [52] Cuando el criado de Abrahán oyó esto, se postró en tierra ante el Señor. [53] Después sacó ajuar de plata y oro y vestidos, y se los ofreció a Rebeca, y ofreció regalos al hermano y a la madre.[54] Comieron y bebieron él y sus compañeros, pasaron la noche, y a la mañana siguiente se levantaron y dijeron: ---Permitidme que vuelva a mi amo. [55] El hermano y la madre replicaron: ---Deja que la chica se quede con nosotros unos diez días, después se marchará. [56] Pero él insistió: ---No me detengáis después que el Señor ha dado éxito a mi viaje; permitidme volver a mi amo. [57] Contestaron: ---Vamos a llamar a la chica y a preguntarle su opinión. [58] Llamaron a Rebeca y le preguntaron: ---¿Quieres ir con este hombre? Ella respondió: ---Sí. [59] Entonces despidieron a Rebeca y a su nodriza, al criado de Abrahán y a sus compañeros. [60] Y bendijeron a Rebeca: ---Tú eres nuestra hermana, sé madre de miles y miles; que tu descendencia conquiste las ciudades enemigas. [61] Rebeca y sus compañeras se levantaron, montaron en los camellos y siguieron al hombre; y así se llevó a Rebeca el criado de Abrahán. [62] Isaac se había trasladado del Pozo del que vive y ve al territorio del Negueb. [63] Una tarde salió a pasear por el campo, y alzando la vista vio acercarse unos camellos. [64] También Rebeca alzó la vista y, al ver a Isaac, bajó del camello, [65] y dijo al criado: ---¿Quién es aquel hombre que viene en dirección nuestra por el campo? Respondió el criado: ---Es mi amo. Ella tomó el velo y se cubrió. [66] El criado le contó a Isaac todo lo que había hecho. [67] Isaac la metió en la tienda de Sara, su madre; la tomó por esposa y con su amor se consoló de la muerte de su madre.

Génesis capítulo 25
[1] Abrahán tomó otra mujer, llamada Quetura, [2] la cual le dio hijos: Zimrán, Yoxán, Medán, Madián, Yisbac y Suj. [3] Yoxán engendró a Sebá y Dedán; los hijos de Dedán fueron los asirios, latusios y lemios. [4] Los hijos de Madián fueron Efá, Efer, Henoc, Abidá y Eldaá. Todos descendientes de Quetura. [5] Abrahán hizo a Isaac heredero universal, [6] mientras que a los hijos de las concubinas les dio legados, y todavía en vida los despachó hacia el país de levante, lejos de su hijo. [7] Abrahán vivió ciento setenta y cinco años. [8] Abrahán expiró y murió en buena vejez, colmado de años, y se reunió con los suyos. [9] Isaac e Ismael, sus hijos, lo enterraron en la cueva de Macpela, en el campo de Efrón, hijo de Sojar, el hitita, frente a Mambré. [10] En el campo que compró Abrahán a los hititas fueron enterrados Abrahán y Sara, su mujer. [11] Muerto Abrahán, Dios bendijo a su hijo Isaac, y éste se estableció en Pozo del que vive y ve. [12] Descendientes de Ismael, hijo de Abrahán y Agar, su criada egipcia. [13] Nombres de los hijos de Ismael por orden de nacimiento: Nebayot el primogénito, Quedar, Adbeel, Mibsán, [14] Mismá, Dumá, Masá. [15] Jadad, Temá, Yetur, Nafís y Quedma. [16] Éstos son los hijos de Ismael y sus nombres por cercados y campamentos: doce jefes de tribu. [17] Ismael vivió ciento treinta y siete años. Expiró, murió y se reunió con los suyos.[18] Ellos se extendieron desde Javilá hasta Sur, junto a Egipto, según se llega a Asur; se instaló frente a sus hermanos. [19] Descendientes de Isaac, hijo de Abrahán. Abrahán engendró a Isaac. [20] Cuando Isaac tenía cuarenta años, tomó por esposa a Rebeca, hija de Betuel, arameo de Padán Aram, y hermana de Labán, arameo. [21] Isaac rezó a Dios por su mujer, que era estéril. El Señor le escuchó y Rebeca, su mujer, concibió. [22] Pero las criaturas se maltrataban en su vientre y ella dijo: ---En estas condiciones, ¿vale la pena vivir? Y fue a consultar al Señor. [23] El Señor le respondió: ---Dos naciones hay en tu vientre, dos pueblos se separan en tus entrañas: un pueblo vencerá al otro y el mayor servirá al menor. [24] Cuando llegó el parto, resultó que tenía gemelos en el vientre. [25] Salió primero uno, todo pardo y peludo como un manto, y lo llamaron Esaú. [26] Detrás salió su hermano, agarrado con la mano del talón de Esaú, y lo llamaron Jacob. Tenía Isaac sesenta años cuando nacieron. [27] Crecieron los chicos. Esaú se hizo un experto cazador, hombre agreste, mientras que Jacob se hizo honrado beduino. [28] Isaac prefería a Esaú porque le gustaban los platos de caza, Rebeca prefería a Jacob. [29] Un día que Jacob estaba guisando un potaje, volvía Esaú agotado del campo. [30] Esaú dijo a Jacob: ---Déjame comer de eso pardo, que estoy agotado --por eso le llaman Edom--. [31] Respondió Jacob: ---Si me vendes ahora mismo tus derechos de primogenitura. [32] Esaú replicó: ---Yo estoy que me muero: ¿qué me importan los derechos de primogénito? [33] Dijo Jacob: ---Júramelo ahora mismo. Se lo juró y vendió a Jacob sus derechos de primogénito. [34] Jacob dio a Esaú pan con potaje de lentejas. Él comió, bebió, se alzó, se fue y así malvendió Esaú sus derechos de primogénito.

Génesis capítulo 26
[1] Sobrevino una carestía en el país --distinta de la que hubo en tiempos de Abrahán--, e Isaac se dirigió a Guerar, donde Abimelec era rey de los filisteos. [2] El Señor se le apareció y le dijo: ---No bajes a Egipto, quédate en el país que te indicaré. [3] Reside en este país: estaré contigo y te bendeciré, porque a ti y a tus descendientes he de dar todas estas tierras. Así cumpliré la promesa que le hice a tu padre Abrahán. [4] Multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo, daré a tu descendencia todas estas tierras, y todos los pueblos de la tierra desearán las bendiciones de tu descendencia. [5] Porque Abrahán me obedeció y guardó mis preceptos, mandatos, normas y leyes. [6] Isaac se quedó a vivir en Guerar. [7] La gente del lugar le preguntó quién era la mujer y él dijo que era su hermana; pues temía que la gente del lugar lo matase por la belleza de Rebeca. [8] Pasado bastante tiempo, Abimelec, rey de los filisteos, miraba un día por la ventana y vio que Isaac acariciaba a Rebeca, su mujer. [9] Abimelec llamó a Isaac y le dijo: ---Si es tu mujer, ¿por qué dijiste que es tu hermana? Le contestó Isaac: ---Porque temí que me matasen por causa de ella. [10] Abimelec le dijo: ---¿Qué es lo que nos has hecho? Si uno de los nuestros llega a acostarse con tu mujer, incurrimos todos en culpa. [11] Abimelec dio un decreto para toda la población: ---El que toque a este hombre o a su mujer es reo de muerte. [12] Isaac sembró en aquella tierra y aquel año cosechó el ciento por uno, porque el Señor le bendijo. [13] El hombre prosperaba y prosperaba hasta el colmo de la prosperidad. [14] Tenía rebaños de ovejas y vacas, gran servidumbre, tanto que le envidiaban los filisteos. [15] Todos los pozos que habían cavado los criados de su padre, en vida de su padre Abrahán, los cegaron con tierra los filisteos. [16] Abimelec dijo a Isaac: ---Apártate de nosotros, porque eres mucho más poderoso que nosotros. [17] Isaac se apartó de allí, acampó junto al torrente de Guerar y allí se estableció. [18] Isaac volvió a cavar los pozos cavados en vida de su padre Abrahán, que los filisteos habían cegado después de morir Abrahán. Y los llamó con los mismos nombres que les había puesto su padre. [19] Los criados de Isaac cavaron junto al torrente y dieron con un manantial. [20] Los pastores de Guerar riñeron con los pastores de Isaac, reclamando la propiedad del agua. Y llamó al pozo Esec porque lo habían desafiado. [21] Cavaron otro pozo y también riñeron por él, y lo llamó Sitna. [22] Se apartó de allí y cavó otro pozo, y por éste no riñeron. Y lo llamó Rehobot diciendo: ---El Señor nos ha dado su espacio para crecer en el país. [23] Desde allí subió a Berseba. [24] El Señor se le apareció aquella noche y le dijo: ---Yo soy el Dios de tu padre Abrahán, no temas, que estoy contigo. Te bendeciré y multiplicaré tu descendencia en atención a Abrahán mi siervo. [25] Levantó allí un altar, invocó el Nombre del Señor y plantó allí su tienda. Los siervos de Isaac abrieron allí un pozo. [26] Desde Guerar fue a visitarlo Abimelec con Ajuzá, su consejero y Ficol, su capitán. [27] Isaac les dijo: ---¿Por qué venís a visitarme vosotros que me habéis sido hostiles, y me habéis expulsado de vuestro territorio? [28] Le contestaron: ---Hemos comprobado que el Señor está contigo y pensamos cambiarnos juramentos haciendo un pacto contigo. [29] Que no nos harás mal alguno, pues nosotros no te hemos lesionado, te hemos tratado siempre bien y te hemos despedido en paz. Ahora que el Señor te bendiga. [30] Él les ofreció un banquete: comieron y bebieron. [31] Por la mañana se levantaron y pronunciaron los juramentos mutuos. Isaac los despidió y ellos marcharon en paz. [32] Aquel día vinieron los siervos de Isaac trayéndole noticias del pozo que habían cavado: ---Hemos encontrado agua.[33] Y llamaron al pozo Siba. Por eso todavía hoy se llama la ciudad Berseba. [34] Cuando Esaú cumplió cuarenta años, también se casó con Judit, hija de Beeri, el hitita, y con Basmat, hija de Elón, el hitita. [35] Trajeron muchos disgustos a Isaac y Rebeca

Génesis capítulo 27
[1] Cuando Isaac se hizo viejo y perdió la vista, llamó a Esaú, su hijo mayor, y le dijo: ---¡Hijo mío! Le contestó: ---Aquí estoy. [2] Le dijo: ---Mira, ya estoy viejo y no sé cuándo voy a morir. [3] Así que toma tus aparejos, arco y aljaba, y sal a descampado a cazarme alguna pieza. [4] Después me la guisas como a mí me gusta y me la traes para que la coma. Pues quiero darte mi bendición antes de morir. [5] Rebeca escuchaba lo que Isaac decía a su hijo Esaú. Esaú salió a descampado para cazar y traer alguna pieza. [6] Rebeca dijo a su hijo Jacob: ---He oído a tu padre que decía a Esaú tu hermano: [7] Tráeme una pieza y guísamela, que la coma; pues quiero bendecirte en presencia del Señor antes de morir. [8] Ahora, hijo mío, obedece mis instrucciones: [9] Vete al rebaño, selecciona dos cabritos hermosos y yo se los guisaré a tu padre como a él le gusta.[10] Tú se lo llevarás a tu padre para que coma; y así te bendecirá antes de morir. [11] Replicó Jacob a Rebeca su madre: ---Sabes que Esaú mi hermano es peludo y yo soy lampiño. [12] Si mi padre me palpa y quedo ante él como embustero, me acarrearé maldición en vez de bendición. [13] Su madre le dijo: ---Yo cargo con la maldición, hijo mío. Tú obedece, ve y tráemelos. [14] Él fue, los escogió y se los trajo a su madre; y su madre los guisó como le gustaba a su padre. [15] Rebeca tomó el traje de su hijo mayor Esaú, el traje de fiesta que guardaba en el arcón, y se lo vistió a Jacob, su hijo menor. [16] Con la piel de los cabritos le cubrió las manos y la parte lisa del cuello. [17] Después puso en manos de su hijo Jacob el guiso que había preparado con el pan. [18] Él entró adonde estaba su padre y le dijo: ---Padre mío. Le contestó: ---Aquí estoy. ¿Quién eres tú, hijo mío? [19] Jacob respondió a su padre: ---Yo soy Esaú, tu primogénito. He hecho lo que me mandaste. Incorpórate, siéntate y come de la caza; y después me bendecirás. [20] Isaac dijo a su hijo: ---¡Qué prisa te has dado para encontrarla, hijo mío! Le contestó: ---Es que el Señor tu Dios me la puso al alcance. [21] Isaac dijo a Jacob: ---Acércate que te palpe, hijo mío, a ver si eres tú mi hijo Esaú o no. [22] Se acercó Jacob a Isaac, su padre, el cual palpándolo dijo: ---La voz es la voz de Jacob, las manos son las manos de Esaú. [23] No le reconoció porque sus manos estaban peludas como las de su hermano Esaú. Y se dispuso a bendecirlo. [24] Dijo, pues: ---¿Eres tú mi hijo Esaú? Contestó: ---Lo soy. [25] Le dijo: ---Hijo mío, acércame la caza, que coma; y después te bendeciré. Se la acercó y comió, luego le sirvió vino, y bebió. [26] saac, su padre, le dijo: ---Acércate y bésame, hijo mío. [27] Se acercó y lo besó. Y al oler el aroma del traje, lo bendijo diciendo: ---Mira, el aroma de mi hijo como aroma de un campo que ha bendecido el Señor. [28] Que Dios te conceda rocío del cielo, feracidad de la tierra, abundancia de grano y mosto; [29] te sirvan pueblos y te rindan vasallaje las naciones. Sé señor de tus hermanos, que te rindan vasallaje los hijos de tu madre. ¡Maldito quien te maldiga, bendito quien te bendiga! [30] Apenas terminó Isaac de bendecir a Jacob, mientras salía Jacob de donde estaba su padre, Esaú volvía de cazar. [31] También él hizo un guiso, se lo llevó a su padre y dijo a su padre: ---Incorpórese, padre, y coma de la caza de su hijo; y así me bendecirá. [32] Su padre Isaac le preguntó: ---¿Quién eres? Contestó: ---Soy tu primogénito, Esaú. [33] Isaac fue presa de un terror espantoso y dijo: ---Entonces, ¿quién es el que fue a cazar y me lo trajo y comí de todo antes de que tú llegaras? Lo he bendecido y será bendecido. [34] Al oír Esaú las palabras de su padre, dio un grito atroz, lleno de amargura y pidió a su padre: ---Bendíceme a mí también, padre mío. [35] Le contestó: ---Ha venido tu hermano con trampas y se ha llevado tu bendición. [36] Comentó Esaú: ---Con razón se llama Jacob, ya me ha hecho trampa dos veces; se llevó mis derechos de primogénito y ahora se ha llevado mi bendición. Y añadió: ---¿No te queda otra bendición para mí? [37] Respondió Isaac a Esaú: ---Mira, lo he nombrado señor tuyo, he declarado siervos suyos a sus hermanos, le he asegurado el grano y el mosto; ¿qué puedo hacer ya por ti, hijo mío? [38] Esaú dijo a su padre: ---¿Es que sólo tienes una bendición, padre mío? Bendíceme también a mí, padre mío. Y Esaú se echó a llorar ruidosamente. [39] Entonces su padre Isaac le dijo: Sin feracidad de la tierra, sin rocío del cielo será tu morada. [40] Vivirás de la espada, sometido a tu hermano. Pero cuando te rebeles, sacudirás el yugo del cuello. [41] Esaú guardaba rencor a Jacob por la bendición con que lo había bendecido su padre. Esaú se decía: ---Cuando llegue el luto por mi padre, mataré a Jacob mi hermano. [42] Le contaron a Rebeca lo que decía su hijo mayor Esaú; mandó llamar a Jacob, el hijo menor, y le dijo: ---Mira, Esaú tu hermano piensa vengarse matándote. [43] Por tanto, hijo mío, anda, huye a Jarán, a casa de mi hermano Labán. [44] Quédate con él una temporada, hasta que se le pase la cólera a tu hermano, [45] hasta que se le pase la ira a tu hermano y se olvide de lo que has hecho; entonces te mandaré llamar. Que no quiero perder a mis dos hijos el mismo día. [46] Rebeca dijo a Isaac: ---Estas mujeres hititas me hacen la vida imposible. Si también Jacob toma mujeres hititas del país, como éstas, ¿de qué me sirve vivir?

Génesis capítulo 28
[1] Isaac llamó a Jacob, lo bendijo y le dio instrucciones: ---No te cases con una mujer cananea. [2] Vete a Padán Aram, a casa de Betuel, tu abuelo materno, y cásate con una de las hijas de Labán, tu tío materno. [3] El Dios Todopoderoso te bendiga, te haga crecer y multiplicarte hasta ser un grupo de tribus. [4] Él te conceda la bendición de Abrahán, a ti y a tu descendencia, para que poseas la tierra de tus andanzas, que Dios entregó a Abrahán. [5] Isaac, pues, despidió a Jacob, el cual se dirigió a Padán Aram, a casa de Labán, hijo de Betuel, arameo, hermano de Rebeca, la madre de Jacob y Esaú. [6] Se enteró Esaú de que Isaac había bendecido a Jacob y lo había enviado a Padán Aram para que se buscase allí una mujer, y que, al bendecirlo, le había encargado que no se casase con una mujer cananea; [7] y que Jacob, obedeciendo a su padre y su madre, se había dirigido a Padán Aram. [8] Esaú comprendió que las cananeas no agradaban a su padre Isaac. [9] Entonces Esaú se dirigió a Ismael y, además de las que tenía, tomó por mujer a Majalat, hija de Ismael, hijo de Abrahán, y hermana de Nebayot. [10] Jacob salió de Berseba y se dirigió a Jarán. [11] Acertó a llegar a un lugar; y como se había puesto el sol, se quedó allí a pasar la noche. Tomó una piedra del lugar, se la puso como almohada y se acostó en aquel lugar. [12] Tuvo un sueño: una rampa, plantada en tierra, tocaba con el extremo el cielo. Mensajeros de Dios subían y bajaban por ella. [13] El Señor estaba en pie sobre ella y dijo: ---Yo soy el Señor, Dios de Abrahán tu padre y Dios de Isaac. La tierra en que yaces te la daré a ti y a tu descendencia. [14] Tu descendencia será como el polvo de la tierra; te extenderás a occidente y oriente, al norte y al sur. Por ti y por tu descendencia todos los pueblos del mundo serán benditos. [15] Yo estoy contigo, te acompañaré adonde vayas, te haré volver a este país y no te abandonaré hasta cumplirte cuanto te he prometido. [16] Despertó Jacob del sueño y dijo: ---Realmente el Señor está en este lugar y yo no lo sabía. [17] Y añadió aterrorizado: ---¡Qué terrible es este lugar! Es nada menos que Casa de Dios y Puerta del Cielo. [18] Jacob se levantó de mañana, tomó la piedra que le había servido de almohada, la colocó a modo de estela y derramó aceite en la punta. [19] Y llamó al lugar Casa de Dios --la ciudad se llamaba antes Luz--. [20] Jacob pronunció un voto: ---Si Dios está conmigo y me guarda en el viaje que estoy haciendo y me da pan para comer y vestido con que cubrirme, [21] y si vuelvo sano y salvo a casa de mi padre, entonces el Señor será mi Dios, [22] y esta piedra que he colocado como estela, será una casa de Dios y te daré un diezmo de todo lo que me des.

Génesis capítulo 29
[1] Jacob alzó los pies y se dirigió al país de los orientales. [2] Cuando he aquí que en campo abierto vio un pozo y tres rebaños de ovejas tumbadas junto a él, pues del pozo solían abrevar los rebaños. La piedra que tapaba el pozo era enorme, [3] tanto que se reunían allí todos los pastores, corrían la piedra de la boca del pozo y abrevaban las ovejas; después colocaban de nuevo la piedra en su sitio en la boca del pozo. [4] Jacob les dijo: ---Hermanos, ¿de dónde sois? Contestaron: ---Somos de Jarán. [5] Les preguntó: ---¿Conocéis a Labán hijo de Najor? Contestaron: ---Lo conocemos. [6] Les dijo: ---¿Qué tal está? Contestaron: ---Está bien. Justamente Raquel su hija está llegando con las ovejas. [7] Él dijo: ---Todavía es pleno día, no es hora de recoger el ganado. Abrevad las ovejas y dejadlas pastar. [8] Replicaron: ---No podemos hasta que se reúnan todos los rebaños. Entonces corremos la piedra de la boca del pozo y abrevamos las ovejas. [9] Todavía estaba hablando con ellos, cuando llegó Raquel con las ovejas de su padre, pues era pastora. [10] Cuando Jacob vio a Raquel, hija de Labán, su tío materno, y las ovejas de Labán, su tío materno, corrió la piedra de la boca del pozo y abrevó las ovejas de Labán, su tío materno. [11] Después Jacob besó a Raquel y rompió a llorar. [12] Jacob explicó a Raquel que era hermano de su padre, hijo de Rebeca. Ella corrió a contárselo a su padre. [13] Cuando Labán oyó la noticia sobre Jacob, hijo de su hermana, corrió a su encuentro, lo abrazó, lo besó y lo llevó a su casa. Jacob contó a Labán todo lo sucedido. [14] Labán le dijo: ---¡Eres de mi carne y sangre! Y se quedó con él un mes. [15] Labán dijo a Jacob: ---El que seas mi hermano no es razón para que me sirvas de balde; dime qué salario quieres. [16] Labán tenía dos hijas: la mayor se llamaba Lía, la menor se llamaba Raquel. [17] Lía tenía ojos apagados, Raquel era guapa y de buen tipo. [18] Jacob estaba enamorado de Raquel, y le dijo: ---Te serviré siete años por Raquel, tu hija menor. [19] Contestó Labán: ---Más vale dártela a ti que dársela a un extraño. Quédate conmigo. [20] Jacob sirvió por Raquel siete años y estaba tan enamorado, que le parecieron unos días. [21] Jacob dijo a Labán: ---Se ha cumplido el tiempo, dame a mi mujer, que me acueste con ella. [22] Labán reunió a todos los hombres del lugar y les ofreció un banquete. [23] Anochecido, tomó a su hija Lía, se la llevó a él y él se acostó con ella. [24] Labán entregó su criada Zilpa a su hija Lía como criada. [25] Al amanecer descubrió que era Lía, y protestó a Labán: ---¿Qué me has hecho? ¿No te he servido por Raquel? ¿Por qué me has engañado? [26] Contestó Labán: ---No es costumbre en nuestro lugar dar la pequeña antes de la mayor. [27] Termina esta semana y te daré también la otra en pago de que me sirvas otros siete años. [28] Jacob aceptó, terminó aquella semana y él le dio por mujer a su hija Raquel. [29] Labán entregó a su hija Raquel su criada Bilha como criada. [30] Se acostó también con Raquel y quiso a Raquel más que a Lía; y se quedó a servir otros siete años. [31] Viendo el Señor que Lía no era correspondida, la hizo fecunda; mientras Raquel seguía estéril. [32] Lía concibió, dio a luz a un hijo y lo llamó Rubén diciendo: ---Ha visto el Señor mi aflicción y ahora me querrá mi marido. [33] Volvió a concebir, dio a luz un hijo y comentó: ---Ha oído el Señor que no era correspondida y me ha dado este otro. Y lo llamó Simeón. [34] Volvió a concebir, dio a luz un hijo y comentó: ---Esta vez mi marido se sentirá ligado a mí, pues le he dado tres hijos. Por eso lo llamó Leví. [35] Volvió a concebir, dio a luz un hijo y comentó: ---Esta vez doy gracias al Señor. Por eso lo llamó Judá. Y dejó de dar a luz.

Génesis capítulo 30
[1] Vio Raquel que no daba hijos a Jacob; envidiosa de su hermana, Raquel dijo a Jacob: ---¡Dame hijos o me muero! [2] Se enfadó Jacob con Raquel y le dijo: ---¿Hago yo las veces de Dios para negarte el fruto del vientre? [3] Ella replicó: ---Ahí tienes a mi sierva Bilha. Acuéstate con ella para que dé a luz en mis rodillas. Así, por ella, yo también seré edificada. [4] Y le entregó a su sierva Bilha como esposa. Jacob se acostó con ella; [5] ella concibió, dio a luz un hijo para Jacob. [6] Raquel comentó: ---Dios me ha hecho justicia y me ha escuchado y me ha dado un hijo. Por eso lo llamó Dan. [7] Volvió a concebir Bilha, criada de Raquel, y dio a luz un segundo hijo para Jacob. [8] Raquel comentó: ---Una competición divina: he competido con mi hermana y la he podido. Y lo llamó Neftalí. [9] Viendo Lía que había cesado de dar a luz, tomó a su criada Zilpa y se la dio a Jacob como mujer. [10] Zilpa, criada de Lía, dio a luz un hijo para Jacob. [11] Lía comentó: ---¡Qué suerte! Y lo llamó Gad. [12] Zilpa, criada de Lía, dio a luz un segundo hijo para Jacob. [13] Y Lía comentó: ---¡Qué felicidad! Las mujeres me felicitarán. Y lo llamó Aser. [14] Durante la cosecha del trigo fue Rubén al campo y encontró unas mandrágoras; y se las llevó a su madre Lía. Raquel dijo a Lía: ---Dame algunas mandrágoras de tu hijo. [15] Y le contestó: ---¿Te parece poco quitarme a mi marido, que me quieres quitar también las mandrágoras de mi hijo? Replicó Raquel: ---Bueno, que duerma contigo esta noche a cambio de las mandrágoras de tu hijo. [16] Cuando Jacob volvía del campo al atardecer, Lía le salió al encuentro y le dijo: ---Acuéstate conmigo, que he pagado por ti con las mandrágoras de mi hijo. Aquella noche la pasó con ella. [17] Dios escuchó a Lía, que concibió y dio a luz el quinto hijo para Jacob. [18] Lía comentó: ---Dios me ha pagado el haberle yo dado mi criada a mi marido. Y lo llamó Isacar. [19] Volvió a concebir Lía y dio a luz para Jacob el sexto hijo. [20] Lía comentó: ---Dios me ha hecho un buen regalo. Ahora me honrará mi marido, pues le he dado seis hijos. Y lo llamó Zabulón. [21] Después dio a luz una hija y la llamó Dina. [22] Dios se acordó de Raquel, Dios la escuchó y la hizo fecunda. [23] Ella concibió, dio a luz y comentó: ---Dios ha retirado mi afrenta. [24] Y lo llamó José, diciendo: ---El Señor me dé otro hijo. [25] Cuando Raquel dio a luz a José, Jacob dijo a Labán: ---Déjame volver a mi lugar y a mi tierra.[26] Dame las mujeres por las que te he servido, y los hijos, y me marcharé; tú sabes lo mucho que te he servido. [27] Labán le respondió: ---¡Por favor! He sabido por un oráculo que el Señor me ha bendecido por tu causa. [28] Señala tu salario y te lo pagaré. [29] Le replicó: ---Tú sabes cómo te he servido y cómo le ha ido al rebaño que me has confiado. [30] Lo poco que antes tenías ha crecido inmensamente porque el Señor te ha bendecido por mi causa. Es hora de que haga algo también por mi familia. [31] Le preguntó: ---¿Qué quieres que te dé? Contestó Jacob: ---No me des nada. Sólo haz lo que te digo, que yo volveré a pastorear y guardar tu rebaño. [32] [Jacob le dijo:] ---Pasa hoy por todo el rebaño y aparta todas las ovejas oscuras y todos los cabritos manchados; ése será mi salario. [33] Así mañana, cuando llegue el momento de pagarme, mi honradez responderá por mí: todo cabrito no manchado y toda oveja no oscura en mi poder, serán robados. [34] Respondió Labán: ---Está bien, sea lo que tú dices. [35] El mismo día apartó todos los cabritos rayados o manchados y todas las cabras manchadas o con manchas blancas y todas las ovejas oscuras, y se las confió a sus hijos. [36] Labán se alejó unas tres jornadas de camino mientras Jacob pastoreaba el resto del rebaño de Labán. [37] Jacob tomó varas frescas de chopos, almendro y plátano, peló en ellas tiras blancas descubriendo lo blanco de las varas, [38] y colocó las varas peladas en los abrevaderos frente al rebaño, donde las ovejas solían beber agua, para que los machos las cubriesen cuando venían a beber. [39] En efecto, las cubrían frente a las varas y las ovejas parían crías rayadas o manchadas. [40] Jacob apartó las ovejas y las apareó con machos oscuros o rayados y mantuvo separado su rebaño sin mezclarlo con el de Labán. [41] Cuando los animales más robustos cubrían, colocaba las varas frente al ganado en el abrevadero, para que cubrieran frente a las varas. [42] Cuando los animales eran flojos, no lo hacía, de modo que los flojos eran para Labán y los robustos para Jacob. Y resultó que el ganado flojo le tocó a Labán, el robusto a Jacob. [43] De este modo se enriqueció muchísimo: tenía muchos rebaños, siervos y siervas, camellos y asnos.

Génesis capítulo 31
[1] Jacob oyó decir a los hijos de Labán: ---Se ha llevado Jacob todas las propiedades de nuestro padre y se ha enriquecido a costa de nuestro padre. [2] Observó Jacob la actitud de Labán y ya no era la de antes. [3] El Señor dijo a Jacob: ---Vuelve a la tierra de tus padres, tu tierra nativa, y estaré contigo. [4] Entonces Jacob mandó llamar a Raquel y Lía al campo de sus ovejas. [5] Y les dijo: ---He observado la actitud de vuestro padre, y ya no es para mí como antes. Pero el Dios de mi padre ha estado conmigo.[6] Vosotras sabéis que he servido a vuestro padre con todas mis fuerzas; [7] pero vuestro padre me ha defraudado cambiándome el salario diez veces, aunque Dios no le ha permitido perjudicarme. [8] Pues cuando decía que mi salario serían los animales manchados, todas las ovejas los parían manchados; y cuando decía que mi salario serían los animales rayados, todas las ovejas los parían rayados. [9] Dios le ha quitado el ganado a vuestro padre y me lo ha dado a mí. [10] Una vez durante el celo, mirando en un sueño vi que todos los machos que cubrían a las ovejas eran rayados o manchados. [11] El ángel de Dios me dijo en el sueño: Jacob. Aquí estoy, le contesté. [12] Me dijo: Fíjate bien y verás que todos los machos que cubren a las ovejas son rayados o manchados. He visto cómo te trata Labán. [13] Yo soy el Dios de Betel, donde ungiste una estela y me hiciste un voto. Ahora levántate, sal de esta tierra y vuelve a tu tierra nativa. [14] Raquel y Lía le contestaron: ---¿Nos queda parte o herencia en nuestra casa paterna? [15] ¿Acaso no nos considera extrañas? Nos ha vendido y se ha comido nuestro precio. [16] Toda la riqueza que Dios le ha quitado a nuestro padre, nuestra era y de nuestros hijos. Por tanto, haz todo lo que Dios te ha dicho. [17] Jacob se levantó, puso a los hijos y las mujeres en camellos [18] y guiando todo el ganado y todas las posesiones que había adquirido en Padán Aram, se encaminó a casa de su padre Isaac, en tierra cananea. [19] Labán se marchó a esquilar las ovejas y Raquel robó los amuletos de su padre. [20] Jacob había disimulado con Labán, el arameo, sin darle a entender que se escapaba. [21] Así se escapó con todo lo suyo, cruzó el río y se dirigió a los montes de Galaad. [22] Al tercer día informaron a Labán de que Jacob se había escapado. [23] Reunió a su gente y salió en su persecución. A los siete días de marcha le dio alcance en los montes de Galaad. [24] Aquella noche se le apareció Dios en sueños a Labán, el arameo, y le dijo: ---¡Cuidado con meterte con Jacob para bien o para mal! [25] Labán se acercó a Jacob. Éste había plantado la tienda en una altura y Labán plantó la suya en la montaña de Galaad. [26] Labán dijo a Jacob: ---¿Qué has hecho? ¿Por qué has disimulado conmigo y te has llevado a mis hijas como cautivas de guerra? [27] ¿Por qué has huido a escondidas, furtivamente, sin decirme nada? Yo te habría despedido con festejos, con cantos y cítaras y panderos. [28] Ni siquiera me dejaste besar a mis hijas y a mis nietos. ¡Qué imprudente has sido! [29] Podría hacerles daño, pero el Dios de tu padre me dijo anoche: ¡Cuidado con meterte con Jacob para bien o para mal! [30] Pero si te has marchado por nostalgia de la casa paterna, ¿por qué me has robado mis amuletos? [31] Jacob contestó a Labán: ---Tenía miedo pensando que me ibas a arrebatar a tus hijas. Pero aquél a quien le encuentres tus amuletos no quedará con vida. [32] En presencia de tu gente, si reconoces que tengo algo tuyo, tómalo --no sabía Jacob que Raquel los había robado--. [33] Entró Labán en la tienda de Jacob y en la tienda de Lía y en la tienda de las dos criadas y no encontró nada. Salió de la tienda de Lía y entró en la tienda de Raquel. [34] Raquel había recogido los amuletos, los había escondido en una montura de camello y estaba sentada encima. Labán registró toda la tienda y no encontró nada. [35] Ella dijo a su padre: ---No te enfades, señor, si no puedo levantarme delante de ti; es que me ha venido la cosa de las mujeres. Y él, por más que buscó, no encontró los amuletos. [36] Entonces Jacob, irritado, se querelló con Labán y le dijo: ---¿Cuál es mi crimen, cuál mi pecado, para que me acoses? [37] Después de revolver todo mi ajuar, ¿qué has encontrado del ajuar de tu casa? Ponlo aquí delante de mis parientes y los tuyos, y ellos arbitrarán nuestro pleito. [38] Veinte años he pasado contigo. Tus ovejas y cabras no han abortado, no he comido los carneros de tu rebaño. [39] Lo que las fieras despedazaban no te lo presentaba, sino que lo reponía con lo mío; me exigías cuentas de lo robado de día y de noche. [40] De día me consumía el calor, de noche el frío, y no conciliaba el sueño. [41] De estos veinte años que he pasado en tu casa, catorce te he servido por tus dos hijas, seis por las ovejas, y tú me has cambiado el salario diez veces. [42] Si el Dios de mi padre, el Dios de Abrahán, y el Terrible de Isaac no hubiera estado conmigo, me habrías despedido con las manos vacías. Pero Dios se fijó en mi aflicción y en la fatiga de mis manos y me ha defendido anoche. [43] Labán replicó a Jacob: ---Mías son las hijas, míos son los nietos, mío es el rebaño, cuanto ves es mío. ¿Qué puedo hacer hoy por estas hijas mías y por los hijos que han dado a luz? [44] Pues bien, hagamos un pacto los dos que sirva de garantía a los dos. [45] Jacob tomó una piedra, la erigió a modo de estela [46] y dijo a su gente: ---Recoged piedras. Reunieron piedras e hicieron un majano; y comieron allí junto al majano. [47] Labán lo llamó Yegar Sahduta, Jacob lo llamó Gal’ed. [48] Dijo Labán: ---Este majano es hoy testigo de los dos --por eso se llama Gal’ed--. [49] Lo llamó Mispá diciendo: ---Vigile el Señor a los dos cuando no nos podamos ver. [50] Si maltratas a mis hijas o tomas además de ellas otras mujeres, aunque nadie lo vea, Dios lo verá y nos será testigo. [51] Labán dijo a Jacob: ---Mira el majano y la estela que he erigido entre los dos. [52] Este majano y esta estela son testigos de que ni yo traspasaré el majano para entrar por las malas en tu territorio, ni tú traspasarás el majano y la estela para entrar por las malas en mi territorio. [53] El Dios de Abrahán y el Dios de Najor --los dioses de ambos-- serán nuestros jueces. Jacob juró por el Terrible de Isaac su padre. [54] Jacob ofreció un sacrificio en el monte e invitó a comer a su gente. Comieron y pasaron la noche en el monte.

Génesis capítulo 32
[1] Labán se levantó temprano, besó a sus hijos e hijas, los bendijo y se volvió a su lugar. [2] Jacob seguía su camino cuando se tropezó con unos mensajeros de Dios. [3] Al verlos comentó: ---Es un campamento de Dios. Y llamó a aquel lugar Majnaym. [4] Jacob despachó por delante mensajeros a Esaú, su hermano, al país de Seír, a la campiña de Edom. [5] Y les dio este encargo: ---Esto diréis a mi señor Esaú: Esto dice tu siervo Jacob: He prolongado hasta ahora mi estancia con Labán. [6] Tengo vacas, asnos, ovejas, siervos y siervas; envío este mensaje a mi señor para congraciarme con él. [7] Los mensajeros volvieron a Jacob con la noticia: ---Nos acercamos a tu hermano Esaú: Viene a tu encuentro con cuatrocientos hombres. [8] Jacob, lleno de miedo y angustia, dividió en dos caravanas su gente, sus ovejas, vacas y camellos, [9] calculando: si Esaú ataca una caravana y la destroza, se salvará la otra. [10] Jacob oró: ---¡Dios de mi padre Abrahán, Dios de mi padre Isaac! Señor que me has mandado volver a mi tierra nativa para colmarme de beneficios. [11] No soy digno de los favores y la lealtad con que has tratado a tu siervo; pues con un bastón atravesé este Jordán y ahora llevo dos caravanas.[12] Líbrame del poder de mi hermano, del poder de Esaú, pues tengo miedo de que venga y me mate, las madres con los hijos. [13] Tú me has prometido colmarme de beneficios y hacer mi descendencia como la arena incontable del mar. [14] Pasó allí la noche. Después, de lo que tenía a mano escogió presentes para su hermano Esaú: [15] doscientas cabras y veinte machos, doscientas corderas y veinte carneros, [16] treinta camellas de leche con sus crías, cuarenta vacas y diez novillos, veinte borricas y diez asnos. [17] Los dividió en rebaños que confió a sus criados encargándoles: ---Id por delante, dejando un trecho entre cada dos rebaños. [18] Dio instrucciones al primero: ---Cuando te alcance mi hermano Esaú y te pregunte de quién eres, a dónde vas, para quién es eso que conduces, [19] le responderás: De parte de tu siervo Jacob, un presente que envía a su señor Esaú. Él viene detrás. [20] Las mismas instrucciones dio al segundo y al tercero y a todos los que guiaban los rebaños: ---Esto diréis a Esaú cuando lo encontréis. [21] Y añadiréis: Mira, tu siervo Jacob viene detrás --pues se decía: lo aplacaré con los presentes que van por delante. Después me presentaré a él, quizá me reciba bien--. [22] Los regalos pasaron delante; él se quedó aquella noche en el campamento. [23] Todavía de noche se levantó, tomó a las dos mujeres, las dos criadas y los once hijos y cruzó el vado del Yaboc. [24] A ellos y a cuanto tenía los hizo pasar el río. [25] Y se quedó Jacob solo. Un hombre peleó con él hasta despuntar la aurora. [26] Viendo que no le podía, le golpeó la cavidad del muslo; y se le quedó tiesa a Jacob la cavidad del muslo mientras peleaba con él. [27] Dijo: ---Suéltame, que despunta la aurora. Pero Jacob respondió: ---No te suelto si no me bendices. [28] Le dijo: ---¿Cómo te llamas? Contestó: ---Jacob. [29] Repuso: ---Ya no te llamarás Jacob, sino Israel, porque has luchado con dioses y hombres y has podido. [30] Jacob a su vez le preguntó: ---Dime tu nombre. Contestó: ---¿Por qué preguntas por mi nombre? Y lo bendijo allí. [31] Jacob llamó al lugar Penuel, diciendo: ---He visto a Dios cara a cara, y he salido vivo. [32] Salía el sol cuando atravesaba Penuel; y marchaba cojeando [33] --por eso los israelitas no comen el tendón del muslo de la cavidad del muslo hasta hoy, porque Jacob fue herido en la cavidad del muslo, en el tendón del muslo--.

Génesis capítulo 33
[1] Alzó Jacob la vista y viendo que se acercaba Esaú con sus cuatrocientos hombres, repartió sus hijos entre Lía, Raquel y las dos criadas. [2] Puso delante a las criadas con sus hijos, detrás a Lía con los suyos, la última Raquel con José. [3] Él se adelantó y se fue postrando en tierra siete veces hasta alcanzar a su hermano. [4] Esaú corrió a recibirlo, lo abrazó, se le echó al cuello y lo besó llorando. [5] Después, echando una mirada, vio a las mujeres con los hijos y preguntó: ---¿Qué relación tienen éstos contigo? Respondió: ---Son los hijos con que Dios ha favorecido a tu siervo. [6] Se le acercaron las criadas con sus hijos y se postraron; [7] después se acercó Lía con sus hijos y se postraron; finalmente se acercó José con Raquel y se postraron. [8] Le preguntó: ---¿Qué significa toda esta caravana que he ido encontrando? Contestó: ---Es para congraciarme con mi señor. [9] Replicó Esaú: ---Yo tengo bastante, hermano mío; quédate con lo tuyo. [10] Jacob insistió: ---De ninguna manera. Hazme el favor de aceptarme estos presentes. Pues he visto tu rostro benévolo y era como ver el rostro de Dios. [11] Acepta este obsequio que te he traído: me lo ha regalado Dios y es todo mío. Y, como insistía, lo aceptó. [12] Después propuso: ---¡En marcha! Yo iré a tu lado. [13] Le replicó: ---Mi señor sabe que los niños son débiles, que las ovejas y vacas están criando: si los hago caminar una jornada, se me morirá todo el rebaño. [14] Pase mi señor delante de su siervo; yo procederé despacio al paso de la comitiva que va delante y al paso de los niños, hasta alcanzar a mi señor en Seír. [15] Esaú dijo: ---Te daré alguno de mis hombres como escolta. Replicó: ---¡Por favor, no te molestes! [16] Aquel día Esaú prosiguió camino de Seír [17] y Jacob se trasladó a Sucot, donde se construyó una casa e hizo establos para el ganado. Por eso se llama el lugar Sucot. [18] Jacob llegó sano y salvo a Siquén, en tierra de Canaán, proveniente de Padán Aram, y acampó fuera, frente a la ciudad. [19] Y el terreno donde plantó las tiendas se lo compró a los hijos de Jamor, antepasado de Siquén, por cien monedas. [20] Allí levantó un altar y lo dedicó al Dios de Israel.

Génesis capítulo 34
[1] Un día salió Dina, la hija que Lía dio a Jacob, a ver las mujeres del país. [2] La vio Siquén, hijo de Jamor heveo, príncipe del país, la agarró, se acostó con ella y la violó. [3] Cautivado por ella y enamorado de ella, cortejó a la muchacha. [4] Siquén habló a su padre Jamor: ---Consígueme esa chica como mujer. [5] Jacob oyó que su hija Dina había sido infamada; pero, como sus hijos estaban en el campo con el ganado, esperó en silencio a que volvieran. [6] Jamor, padre de Siquén, salió a visitar a Jacob para hablar con él. [7] Los hijos de Jacob volvían del campo; cuando aquellos hombres oyeron la noticia se enfurecieron, pues era una ofensa a Israel haberse acostado con la hija de Jacob; una cosa que no se hace. [8] Jamor habló con ellos: ---Mi hijo Siquén se ha encariñado con vuestra joven, dádsela en matrimonio. [9] Así emparentaremos: nos daréis vuestras hijas, tomaréis nuestras hijas [10] y viviréis con nosotros. La tierra está a vuestra disposición: habitad en ella, comerciad y adquirid propiedades. [11] Siquén dijo al padre y a los hermanos: ---Hacedme este favor, que os daré lo que pidáis. [12] Señalad una dote alta y regalos valiosos por la muchacha y os daré lo que pidáis, con tal de que me la deis en matrimonio. [13] Los hijos de Jacob respondieron a Siquén y a su padre Jamor con falsía, porque su hermana Dina había sido infamada. [14] Les dijeron: ---No podemos hacer lo que pedís, entregar nuestra hermana a un hombre no circuncidado, pues es una afrenta para nosotros. [15] Accedemos con esta condición: que seáis como nosotros, circuncidando a todos los varones. [16] Entonces os daremos nuestras hijas y tomaremos las vuestras, habitaremos con vosotros y seremos un solo pueblo. [17] Pero si no aceptáis circuncidaros, nos llevaremos a nuestra chica. [18] Pareció bien la propuesta a Jamor y a su hijo Siquén. [19] Y no tardó el muchacho en ejecutarlo, porque quería a la hija de Jacob y era la persona más importante en casa de su padre. [20] Fue pues Jamor con su hijo Siquén a la plaza y dirigió la palabra a los hombres de la ciudad: [21] ---Estos hombres son gente pacífica. Que habiten con nosotros en el país, comerciando, pues la tierra a su disposición es espaciosa; tomaremos sus hijas por esposas y les daremos las nuestras. [22] Sólo que acceden a vivir entre nosotros y a ser un solo pueblo con esta condición: que circuncidemos a todos los varones como hacen ellos. [23] Sus ganados, sus posesiones, sus bestias serán nuestras. Aceptemos y habitarán entre nosotros. [24] Todos los asistentes aceptaron la propuesta de Jamor y de su hijo Siquén y circuncidaron a todos los varones --a los que asistían a la reunión--. [25] Al tercer día, cuando convalecían, los dos hijos de Jacob y hermanos de Dina, Simeón y Leví, empuñaron la espada, entraron en la ciudad confiada, mataron a todos los varones, [26] ejecutaron a espada a Jamor y a su hijo Siquén y sacaron a Dina de casa de Siquén.[27] Los [otros] hijos de Jacob penetraron entre los muertos y saquearon la ciudad que había infamado a su hermana: [28] ovejas, vacas y asnos, cuanto había en la ciudad y en el campo se lo llevaron; [29] todas las riquezas, los niños y las mujeres como cautivos y cuanto había en las casas. [30] Jacob dijo a Simeón y Leví: ---Me habéis arruinado, haciéndome odioso a la gente del país, a cananeos y fereceos. Si se juntan contra nosotros y nos matan, pereceré yo con mi familia. [31] Le contestaron: ---¿Y a nuestra hermana la iban a tratar como a una prostituta?

Génesis capítulo 35
[1] Dios dijo a Jacob: ---Anda, sube a Betel, detente allí y haz allí un altar al Dios que se te apareció cuando huías de tu hermano Esaú. [2] Jacob ordenó a su familia y a toda su gente: ---Retirad los dioses extranjeros que tengáis, purificaos y cambiad de ropa. [3] Vamos a subir a Betel, donde haré un altar al Dios que me escuchó en el peligro y me acompañó en mi viaje. [4] Ellos entregaron a Jacob los dioses extranjeros que conservaban y los pendientes que llevaban. Jacob los enterró bajo la encina que hay junto a Siquén. [5] Durante su marcha un pánico sagrado se apoderaba de las poblaciones de la comarca, y no persiguieron a los hijos de Jacob. [6] Llegó Jacob a Luz de Canaán --hoy Betel--, él con toda su gente. [7] Construyó allí un altar y llamó al lugar Betel, porque allí se le había revelado Dios cuando huía de su hermano. [8] Débora, nodriza de Rebeca, murió y la enterraron al pie de Betel, junto a la encina, que llamaron Encina del Llanto. [9] Al volver Jacob de Padán Aram, Dios se le apareció de nuevo y lo bendijo [10] y le dijo: ---Tu nombre es Jacob: tu nombre ya no será Jacob, tu nombre será Israel. Le impuso el nombre de Israel [11] y le dijo Dios: ---Yo soy el Dios Todopoderoso: crece y multiplícate. Un pueblo, un grupo de pueblos nacerá de ti; reyes saldrán de tus entrañas. [12] La tierra que di a Abrahán e Isaac a ti te la doy; y a la descendencia que te suceda le daré la tierra. [13] Dios se marchó del lugar donde había hablado con él. [14] Jacob erigió una estela en el lugar donde había hablado con él, una estela de piedra. Derramó sobre ella una libación, derramó sobre ella aceite. [15] Y, al lugar donde había hablado Dios con él, Jacob lo llamó, Betel. [16] Después se marchó de Betel; y cuando faltaba un buen trecho para llegar a Efrata, le llegó a Raquel el trance de parir y el parto venía difícil. [17] Como sentía la dificultad del parto, le dijo la comadrona: ---No te asustes, que tienes un niño. [18] Estando a la muerte, para expirar, lo llamó Benoní; pero su padre lo llamó Benjamín. [19] Murió Raquel y la enterraron en el camino de Efrata --hoy Belén--. [20] Jacob erigió una estela sobre su sepulcro --es la estela del sepulcro de Raquel, que dura hasta hoy--. [21] Israel se marchó de allí y acampó más allá de Migdal Eder. [22] Mientras habitaba Israel en aquella tierra, Rubén fue y se acostó con Bilha, concubina de su padre. Israel se enteró. Los hijos de Jacob fueron doce: [23] Hijos de Lía: Rubén, primogénito de Jacob, Simeón, Leví, Judá, Isacar y Zabulón. [24] Hijos de Raquel: José y Benjamín. [25] Hijos de Bilha, criada de Raquel: Dan y Neftalí. [26] Hijos de Zilpa, criada de Lía: Gad y Aser. Éstos son los hijos de Jacob nacidos en Padán Aram. [27] Jacob volvió a casa de su padre Isaac, a Mambré en Quiriat Arbá --hoy Hebrón--, donde habían residido Abrahán e Isaac. [28] Isaac vivió ciento ochenta años. [29] Isaac expiró; murió y se reunió con los suyos, anciano y colmado de años. Y lo enterraron Jacob y Esaú, sus hijos.

Génesis capítulo 36
[1] Descendientes de Esaú, es decir, Edom: [2] Esaú tomó mujeres cananeas: Ada, hija de Elón, el hitita; Ohlibamá, hija de Aná, hijo de Sibeón, el heveo, [3] y Basemat, hija de Ismael y hermana de Nebayot. [4] Ada dio a Esaú Elifaz; Basemat a Regüel, [5] y Ohlibamá a Yeús, Yalán y Córaj. Hasta aquí los hijos de Esaú nacidos en el país de Canaán.[6] Esaú tomó sus mujeres, hijos e hijas, sus criados, su ganado, animales y cuanto había adquirido en el país de Canaán y se dirigió a Seír, lejos de su hermano Jacob, [7] pues tenían demasiadas posesiones para vivir juntos y la tierra donde residían no podía mantenerlos a ellos con sus ganados. [8] Esaú habitó en la montaña de Seír --Esaú equivale a Edom--. [9] Descendientes de Esaú, padre de los edomitas, en la montaña de Seír. [10] Lista de los hijos de Esaú: Elifaz, hijo de Ada, mujer de Esaú; Regüel, hijo de Basemat, mujer de Esaú. [11] Hijos de Elifaz: Temán, Omar, Sefó, Gatán y Quenaz. [12] Elifaz, hijo de Esaú, tenía una concubina llamada Timná, que le dio a Amalec. Éstos son los descendientes de Ada, mujer de Esaú. [13] Hijos de Regüel: Nájat, Zéraj, Samá y Mizá. Éstos son los hijos de Basemat, mujer de Esaú. [14] Hijos de Ohlibamá, hija de Aná, hijo de Sibeón, mujer de Esaú: Yeús, Yalán y Córaj. [15] Jefes de los hijos de Esaú: Hijos de Elifaz, primogénito de Esaú: los jefes de Temán, Omar, Sefó, Quenaz, [16] Córaj, Gatán y Amalec. Éstos son los jefes de Elifaz, en tierra de Edom, descendientes de Ada. [17] Los siguientes son los hijos de Regüel, hijo de Esaú: jefes de Nájat, Zéraj, Samá y Mizá. Éstos son los jefes de Regüel en el país de Edom, descendientes de Basemat, mujer de Esaú. [18] Los siguientes son los hijos de Ohlibamá, mujer de Esaú: jefes de Yeús, Yalán y Córaj. [19] Éstos son los jefes de Ohlibamá, hija de Aná, mujer de Esaú. [20] Hasta aquí los hijos y los jefes de Esaú, es decir, de Edom. Hijos de Seír, el hurrita, habitantes del país: Lotán, Sobal, Sibeón, Aná, [21] Disón, Eser y Disán. Éstos son los jefes hurritas de los hijos de Seír en tierra de Edom. [22] Hijos de Lotán: Horí y Hemán; hermana de Lotán: Timná. [23] Hijos de Sobal: Albán, Manájat, Ebal, Sefí y Onán. [24] Hijos de Sibeón: Ayá y Aná. Este Aná es el que encontró agua en el desierto cuando pastoreaba los asnos de su padre Sibeón. [25] Hijos de Aná: Disón y Ohlibamá, hija de Aná. [26] Hijos de Disón: Jamrán, Esbán, Yitrán y Querán. [27] Hijos de Eser: Bilhán, Zaván y Acán. [28] Hijos de Disán: Us y Arán. [29] Jefes hurritas: Lotán, Sobal, Sibeón, Aná, [30] Disón, Eser y Disán. Hasta aquí los jefes hurritas en tierra de Seír. [31] Reyes que reinaron en tierra de Edom antes que los israelitas tuvieran rey. [32] En Edom fue rey Bela, hijo de Beor; su ciudad se llamaba Dinhaba. [33] Murió Bela y le sucedió en el trono Yobab, hijo de Zéraj, natural de Bosra. [34] Murió Yobab y le sucedió en el trono Jusán, natural de Temán. [35] Murió Jusán y le sucedió en el trono Hadad, hijo de Badad, el que derrotó a Madián en el campo de Moab; su ciudad se llamaba Avit. [36] Murió Hadad y le sucedió en el trono Samlá, natural de Masreca. [37] Murió Samlá y le sucedió en el trono Saúl, natural de Plaza del Río. [38] Murió Saúl y le sucedió en el trono Baal Janán, hijo de Acbor. [39] Murió Baal Janán, hijo de Acbor, y le sucedió en el trono Hadar; su ciudad se llamaba Pau y su mujer Mehetabel, hija de Matred, hijo de Mezahab. [40] Jeques de Esaú por grupos, localidades y nombres: Timná, Alvá, Yátet, [41] Ohlibamá, Elá, Finón, [42] Quenazí, Temán, Mibsar, [43] Magdiel e Irán. Hasta aquí los jeques de Edom, según los países propios en que habitan --Esaú es el padre de los edomitas--.

Génesis capítulo 37
[1] Jacob se estableció en el país cananeo, la tierra donde había residido su padre. [2] Ésta es la historia de Jacob. José tenía diecisiete años y pastoreaba el rebaño con sus hermanos. Ayudaba a los hijos de Bilha y Zilpa, mujeres de su padre, y trajo a su padre malos informes de sus hermanos. [3] Israel prefería a José entre sus hijos, porque le había nacido en edad avanzada, y le hizo una túnica con mangas. [4] Sus hermanos, al ver que su padre lo prefería entre los hermanos, le tomaron rencor y hasta le negaban el saludo. [5] José tuvo un sueño y se lo contó a sus hermanos, con lo cual a ellos les aumentó el rencor. [6] Les dijo: ---Escuchad lo que he soñado. [7] Estábamos atando gavillas en el campo, cuando mi gavilla se alzó y se tenía en pie mientras vuestra gavillas en torno se postraban ante mi gavilla. [8] Le contestaron sus hermanos: ---¿Vas a ser tú nuestro rey? ¿Vas a ser tú nuestro señor? Y les crecía el rencor por los sueños que les contaba. [9] José tuvo otro sueño y se lo contó a sus hermanos: ---He tenido otro sueño: El sol y la luna y once estrellas se postraban ante mí. [10] Cuando se lo contó a su padre y a sus hermanos, su padre le reprendió: ---¿Qué es eso que has soñado? ¿Es que yo y tu madre y tus hermanos vamos a postrarnos por tierra ante ti? [11] Sus hermanos le tenían envidia, pero su padre se guardó el asunto. [12] Sus hermanos se trasladaron a Siquén a apacentar el rebaño de su padre. [13] Israel dijo a José: ---Tus hermanos se encuentran pastoreando en Siquén. Quiero enviarte allá. Contestó él: ---Aquí me tienes. [14] Le dijo: ---Vete a ver qué tal están tus hermanos y qué tal el rebaño y tráeme noticias. Así, lo envió desde el valle de Hebrón y él se dirigió a Siquén. [15] Un hombre lo encontró perdido por el campo y le preguntó qué buscaba; [16] él dijo: ---Busco a mis hermanos; te ruego que me digas dónde pastorean. [17] El hombre le contestó: ---Se han marchado de aquí; les oí decir que iban hacia Dotán. José fue tras sus hermanos y los encontró en Dotán. [18] Cuando ellos lo vieron venir a lo lejos, antes de que se acercara tramaron su muerte. [19] Y comentaban: ---¡Ahí viene ese soñador! [20] Vamos a matarlo y echarlo en un aljibe; después diremos que lo ha devorado una fiera, y veremos en qué paran sus sueños. [21] Cuando Rubén oyó esto, intentó librarlo de sus manos y les dijo: ---No cometamos un homicidio. [22] Y añadió Rubén: ---No derraméis sangre; echadlo en este aljibe, aquí en la estepa y no pongáis las manos sobre él --era para librarlo de sus manos y devolverlo a su padre. [23] Cuando José llegó adonde estaban sus hermanos, ellos le quitaron la túnica con mangas que llevaba, [24] lo agarraron y lo echaron en un aljibe; era un aljibe vacío, sin agua. [25] Después se sentaron a comer. Levantando la vista vieron una caravana de ismaelitas que transportaban en camellos goma de tragacanto, bálsamo y resina de Galaad a Egipto. [26] Judá propuso a sus hermanos: ---¿Qué ganamos con matar a nuestro hermano y echar tierra sobre su sangre? [27] Vamos a venderlo a los ismaelitas y no pongamos las manos en él; que es hermano nuestro, de nuestra carne y sangre. Los hermanos aceptaron. [28] Al pasar unos mercaderes madianitas, tiraron de su hermano, lo sacaron del aljibe y vendieron a José a los ismaelitas por veinte pesos de plata. Éstos se llevaron a José a Egipto. [29] Entre tanto Rubén volvió al aljibe, y al ver que José no estaba en el aljibe, se rasgó las vestiduras, [30] volvió a sus hermanos y les dijo: ---El muchacho no está; ¿adónde voy yo ahora? [31] Ellos tomaron la túnica de José, degollaron un cabrito, empaparon en sangre la túnica [32] enviaron la túnica con manchas a su padre, con este recado: ---Esto hemos encontrado; mira a ver si es la túnica de tu hijo o no. [33] Él al reconocerla dijo: ---¡Es la túnica de mi hijo! Una fiera lo ha devorado, ha descuartizado a José. [34] Jacob se rasgó las vestiduras, se ciño sayal e hizo luto por su hijo muchos días. [35] Vinieron todos sus hijos e hijas para consolarlo. Pero él rehusó el consuelo diciendo: ---Bajaré a la tumba haciendo duelo por mi hijo. Su padre lo lloró. [36] Y los madianitas lo vendieron en Egipto a Putifar, ministro y jefe de la guardia del faraón.

Génesis capítulo 38
[1] Por aquel tiempo Judá se apartó de sus hermanos y se fue a vivir con un tal Jira, adulamita. [2] Judá vio allí una mujer cananea, llamada Sua. La tomó por esposa y tuvo relaciones con ella. [3] Ella concibió y dio a luz un hijo y lo llamó Er; [4] volvió a concebir y dio a luz un hijo y lo llamó Onán; [5] de nuevo dio a luz un hijo y lo llamó Sela, estaba en Cazib cuando dio a luz. [6] Judá le procuró una mujer llamada Tamar a su primogénito Er. [7] Pero Er, el primogénito de Judá, desagradaba al Señor y el Señor lo hizo morir.[8] Judá dijo a Onán: ---Toma la mujer de tu hermano, según tu obligación de cuñado, y procúrale descendencia a tu hermano. [9] Pero Onán, sabiendo que la descendencia no iba a ser suya, cuando se acostaba con la mujer de su hermano, derramaba por tierra para no procurarle descendencia a su hermano. [10] El Señor reprobó lo que hacía y también a él lo hizo morir. [11] Judá dijo a Tamar, su nuera: ---Vive como viuda en casa de tu padre hasta que crezca mi hijo Sela --pues temía que muriera también él como sus hermanos--. Tamar se fue y habitó en casa de su padre. [12] Pasado bastante tiempo, murió la mujer de Judá, Sua. Terminado el luto, Judá subió, con su socio adulamita, a Timná, donde estaban los esquiladores. [13] Avisaron a Tamar: ---Tu suegro está subiendo a Timná a esquilar. [14] Ella se quitó el traje de viuda, se cubrió con un velo disfrazándose y se sentó junto a Enaim, en el camino de Timná; pues veía que Sela había crecido y no la tomaba por esposa. [15] Al verla Judá creyó que era una prostituta, pues se cubría la cara. [16] Se acercó a ella por el camino y le propuso: ---Venga, acuéstate conmigo --no sabía que era su nuera--. Respondió ella: ---¿Qué me das por acostarte conmigo? [17] Contestó: ---Yo te enviaré un cabrito del rebaño. Replicó ella: ---Sólo si me dejas una prenda hasta enviármelo. [18] Le preguntó: ---¿Qué prenda quieres que te deje? Contestó: ---El anillo del sello con la cinta y el bastón que llevas. Se los dio, se acostó con ella y ella quedó embarazada. [19] Se levantó, se fue, se quitó el velo y se vistió el traje de viuda. [20] Judá le envió el cabrito por medio de su socio adulamita para retirar la prenda a la mujer; pero éste no la encontró. [21] Preguntó a unos hombres del lugar: ---¿Dónde está la ramera, la que se ponía en Enaim junto al camino? Le contestaron: ---Aquí no había ninguna ramera. [22] Se volvió a Judá y le informó: ---No la he encontrado, y unos hombres del lugar me han dicho que allí no había ninguna ramera. [23] Judá replicó: ---Que se quede con ello, no se vayan a burlar de nosotros. Yo le he enviado el cabrito y tú no la has encontrado. [24] Pasados tres meses le informaron a Judá: ---Tu nuera Tamar se ha prostituido y ha quedado embarazada. Ordenó Judá: ---Que la saquen y la quemen. [25] Mientras la conducían, envió un recado a su suegro: ---El dueño de estos objetos me ha dejado embarazada. A ver si reconoces a quién pertenecen el anillo del sello con la cinta y el bastón. [26] Los reconoció Judá y dijo: ---Ella es inocente y no yo, porque no le he dado a mi hijo Sela. Y no volvió a tener relaciones con ella. [27] Cuando llegó el parto, tuvo mellizos. [28] Al dar a luz, uno sacó una mano, la comadrona se la agarró y le ató a la muñeca una cinta roja, diciendo: ---Éste salió el primero. [29] Pero él retiró la mano y salió su hermano. Ella comentó: ---¡Buena brecha te has abierto! Y lo llamó Fares. [30] Después salió su hermano, el de la cinta roja a la muñeca, y ella lo llamó Zéraj.

Génesis capítulo 39
[1] Cuando llevaron a José a Egipto, Putifar, un egipcio ministro y mayordomo del faraón, se lo compró a los ismaelitas que lo habían traído. [2] El Señor estaba con José y le dio suerte, de modo que lo dejaron en casa de su amo egipcio. [3] Su amo, viendo que el Señor estaba con él y que hacía prosperar todo lo que él emprendía, [4] le tomó afecto y lo puso a su servicio personal, poniéndolo al frente de su casa y encomendándole todas sus cosas. [5] Desde que lo puso al frente de la casa y de todo lo suyo, el Señor bendijo la casa del egipcio en atención a José, y vino la bendición del Señor sobre todo lo que poseía, en casa y en el campo. [6] Putifar lo puso todo en manos de José, sin preocuparse de otra cosa que del pan que comía. José era guapo y de buen tipo. [7] Pasado cierto tiempo, la mujer del amo puso los ojos en José y le propuso: ---Acuéstate conmigo. [8] Él rehusó, diciendo a la mujer del amo: ---Mira, mi amo no se ocupa de nada de casa, todo lo suyo lo ha puesto en mis manos; [9] no ejerce en casa más autoridad que yo, y no se ha reservado nada sino a ti, que eres su mujer. ¿Cómo voy a cometer yo semejante crimen pecando contra Dios? [10] Ella insistía un día y otro para que se acostase con ella o estuviese con ella, pero él no le hacía caso. [11] Un día de tantos, entró él en casa a despachar sus asuntos, y no estaba en casa ninguno de los empleados, [12] ella lo agarró por el traje y le dijo: ---Acuéstate conmigo. [13] Pero él soltó el traje en sus manos y salió fuera corriendo. Ella, al ver que le había dejado el traje en la mano y había corrido afuera, [14] llamó a los criados y les dijo: ---Mirad, nos han traído un hebreo para que se aproveche de nosotros; ha entrado en mi habitación para acostarse conmigo, pero yo he gritado fuerte; [15] al oír que yo levantaba la voz y gritaba, soltó el traje junto a mí y salió afuera corriendo. [16] Y retuvo consigo el manto hasta que volviese a casa su marido, [17] y le contó la misma historia: ---El esclavo hebreo que trajiste ha entrado en mi habitación para aprovecharse de mí, [18] yo alcé la voz y grité y él dejó el traje junto a mí y salió corriendo. [19] Cuando el marido oyó la historia que le contaba su mujer: tu esclavo me ha hecho esto, enfureció, [20] tomó a José y lo metió en la cárcel, donde estaban los presos del rey; así fue a parar a la cárcel. [21] Pero el Señor estaba con José, le concedió favores e hizo que cayese en gracia al jefe de la cárcel. [22] Éste encomendó a José todos los presos de la cárcel, de modo que todo se hacía allí según su deseo. [23] El jefe de la cárcel no vigilaba nada de lo que estaba a su cargo, pues el Señor estaba con José, y cuanto éste emprendía, el Señor lo hacía prosperar.


Génesis capítulo 40
[1] Pasado cierto tiempo, el copero y el panadero del rey de Egipto ofendieron a su amo. [2] El faraón, encolerizado contra sus dos ministros, el copero mayor y el panadero mayor, [3] los hizo custodiar en casa del mayordomo, en la cárcel donde José estaba preso. [4] El mayordomo se los encomendó a José para que les sirviera. Pasaron varios días en la cárcel, [5] y el copero y el panadero del rey de Egipto tuvieron los dos un sueño y la misma noche, cada sueño con su propio sentido. [6] Por la mañana entró José donde ellos estaban y los encontró deprimidos, [7] y preguntó a los ministros del faraón que estaban presos con él, en casa de su señor: ---¿Por qué tenéis hoy ese aspecto?[8] Contestaron: ---Hemos soñado un sueño y no hay quien lo interprete. Replicó José: ---Dios interpreta los sueños; contádmelos. [9] El copero contó su sueño a José: ---Soñé que tenía una vid delante; [10] la vid tenía tres ramas, echó brotes y flores y maduraron las uvas en racimos. [11] Yo tenía en una mano la copa del faraón. Estrujé los racimos, los aplasté en la copa y puse la copa en la mano del faraón. [12] José le dijo: ---Ésta es la interpretación: las tres ramas son tres días. [13] Dentro de tres días se acordará de ti, te restablecerá en tu cargo y pondrás la copa en la mano del faraón como antes, cuando eras su copero. [14] Pero acuérdate de mí cuando te vaya bien y hazme este favor: menciónale mi nombre al faraón para que me saque de esta prisión, [15] pues me trajeron secuestrado del país de lo hebreos, y aquí no he cometido nada malo para que me echaran en el calabozo. [16] Viendo el panadero que había interpretado bien, le contó a José: ---Pues yo soñé que llevaba tres cestos de mimbre en la cabeza; [17] en el cesto superior había toda clase de repostería para el faraón, pero los pájaros lo picoteaban en la cesta que yo llevaba en la cabeza. [18] José respondió: ---Ésta es la interpretación: las tres cestas son tres días. [19] Dentro de tres días el faraón se fijará en ti y te colgará de un palo y las aves picotearán la carne de tu cuerpo. [20] Al tercer día, el faraón celebraba su cumpleaños y dio un banquete a todos sus ministros, y entre todos se fijó en el copero mayor y el panadero mayor: [21] al copero mayor lo restableció en su cargo de copero, para que pusiera la copa en la mano del faraón; [22] al panadero mayor lo colgó, como José había interpretado. [23] Pero el copero mayor no se acordó de José, sino que se olvidó de él.

Génesis capítulo 41
[1] Pasaron dos años y el faraón tuvo un sueño: Estaba en pie junto al Nilo [2] cuando vio salir del Nilo siete vacas hermosas y bien cebadas que se pusieron a pastar en el carrizal. [3] Detrás de ellas salieron del Nilo otras siete vacas flacas y mal alimentadas, y se pusieron, junto a las otras, a la orilla del Nilo, [4] y las vacas flacas y mal alimentadas se comieron las siete vacas hermosas y bien cebadas. El faraón despertó. [5] Volvió a dormirse y tuvo un segundo sueño: Siete espigas brotaban de un tallo, hermosas y granadas,[6] y siete espigas secas y con tizón brotaban detrás de ellas. [7] Las siete espigas secas devoraban a las siete espigas granadas y llenas. El faraón despertó; había sido un sueño. [8] A la mañana siguiente, agitado, mandó llamar a todos los magos de Egipto y a sus sabios, y les contó el sueño, pero ninguno sabía interpretárselo al faraón. [9] Entonces el copero mayor dijo al faraón: ---Tengo que confesar hoy mi pecado. [10] Cuando el faraón se irritó contra sus siervos y nos metió en la cárcel en casa del mayordomo, a mí y al panadero mayor, [11] él y yo tuvimos un sueño la misma noche; cada sueño con su propio sentido. [12] Había allí con nosotros un joven hebreo, siervo del mayordomo; le contamos el sueño y él lo interpretó, a cada uno dio su interpretación. [13] Y tal como él lo interpretó así sucedió: a mí me restablecieron en mi cargo, a él lo colgaron. [14] El faraón mandó llamar a José. Lo sacaron aprisa del calabozo; se afeitó, se cambió el traje y se presentó al faraón. [15] El faraón dijo a José: ---He soñado un sueño y nadie sabe interpretarlo. He oído decir de ti que oyes un sueño y lo interpretas. [16] Respondió José al faraón: ---Sin mérito mío, Dios dará al faraón respuesta conveniente. [17] El faraón dijo a José: ---Soñaba que estaba de pie junto al Nilo, [18] cuando vi salir del Nilo siete vacas hermosas y bien cebadas, y se pusieron a pastar en el carrizal; [19] detrás de ellas salieron otras siete vacas flacas y mal alimentadas, en los huesos; no las he visto peores en todo el país de Egipto. [20] Las vacas flacas y mal alimentadas se comieron las siete vacas anteriores, las cebadas. [21] Y cuando las comieron, nadie hubiera dicho que las tenían en su vientre, pues su aspecto seguía tan malo como al principio. Y me desperté. [22] Tuve otro sueño: Siete espigas brotaban de un tallo, hermosas y granadas, [23] y siete espigas crecían detrás de ellas, mezquinas, secas y con tizón; [24] las siete espigas secas devoraban a las siete espigas hermosas. Se lo conté a mis magos y ninguno pudo interpretármelo. [25] José dijo al faraón: ---Se trata de un único sueño: Dios anuncia al faraón lo que va a hacer. [26] Las siete vacas gordas son siete años de abundancia y las siete espigas hermosas son siete años: es el mismo sueño. [27] Las siete vacas flacas y desnutridas, que salían detrás de las primeras, son siete años y las siete espigas vacías y con tizón son siete años de hambre. [28] Es lo que he dicho al faraón: Dios ha mostrado al faraón lo que va a hacer. [29] Van a venir siete años de gran abundancia en todo el país de Egipto; [30] detrás vendrán siete años de hambre que harán olvidar la abundancia en Egipto, pues el hambre acabará con el país. [31] No habrá rastro de abundancia en el país a causa del hambre que seguirá, pues será terrible. [32] El haber soñado el faraón dos veces indica que Dios confirma su palabra y que se apresura a cumplirla. [33] Por tanto, que el faraón busque un hombre sabio y prudente y lo ponga al frente de Egipto; [34] establezca inspectores que dividan el país en regiones y administren durante los siete años de abundancia. [35] Que reúnan toda clase de alimentos durante los siete años buenos que van a venir, metan grano en los graneros por orden del faraón y los guarden en las ciudades. [36] Los alimentos se depositarán para los siete años de hambre que vendrán después en Egipto, y así no perecerá de hambre el país. [37] El faraón y sus ministros aprobaron la propuesta, [38] y el faraón dijo a sus ministros: ---¿Podemos encontrar un hombre como éste, dotado de un espíritu sobrehumano? [39] Y el faraón dijo a José: ---Ya que Dios te ha enseñado todo eso, nadie será tan sabio y prudente como tú. [40] Tú estarás al frente de mi casa y todo el pueblo obedecerá tus órdenes; sólo en el trono te precederé. [41] Y añadió: ---Mira, te pongo al frente de todo el país. [42] Y el faraón se quitó el anillo de sello de la mano y se lo puso a José; le vistió traje de lino y le puso un collar de oro al cuello. [43] Lo hizo sentarse en la carroza de su lugarteniente y la gente gritaba ante él: ¡Gran Visir! Y así lo puso al frente de Egipto. [44] El faraón dijo a José: ---Yo soy el faraón; sin contar contigo nadie moverá mano o pie en todo Egipto. [45] Y llamó a José Zafnat-Panej, y le dio por mujer a Asenat, hija de Potifera, sacerdote de On. José salió a recorrer Egipto. [46] Treinta años tenía cuando se presentó al faraón, rey de Egipto; saliendo de su presencia, viajó por todo Egipto. [47] La tierra produjo generosamente los siete años de abundancia; [48] durante ellos acumuló alimentos en las ciudades: en cada una metió las cosechas de los campos de la comarca. [49] Reunió grano en cantidad como arena de la playa, hasta que dejó de medirlo porque no alcanzaba a hacerlo. [50] Antes del primer año de hambre le nacieron a José dos hijos de Asenat, hija de Potifera, sacerdote de On. [51] Al primogénito lo llamó Manasés, diciendo: Dios me ha hecho olvidar mis trabajos y la casa paterna. [52] Al segundo lo llamó Efraín, diciendo: Dios me ha hecho crecer en la tierra de mi aflicción. [53] Se acabaron los siete años de abundancia en Egipto [54] y comenzaron los siete años de hambre, como había anunciado José. Hubo hambre en todas las regiones, y sólo en Egipto había pan. [55] Llegó el hambre a todo Egipto, y el pueblo reclamaba pan al faraón; el faraón decía a los egipcios: ---Dirigíos a José y haced lo que él os diga. [56] La carestía cubrió todo el país. José abrió los graneros y vendió grano a los egipcios, mientras el hambre arreciaba en Egipto. [57] Todo el mundo venía a Egipto, a comprar grano a José, pues el hambre arreciaba en todas partes.

Génesis capítulo 42
[1] Al enterarse Jacob de que en Egipto había grano, dijo a sus hijos: ---¿Qué hacéis pasmados? [2] He oído que hay grano en Egipto: Bajad allá y compradnos grano. Así viviremos y no moriremos. [3] Bajaron, pues, diez hermanos de José a comprar grano en Egipto. [4] Jacob no envió con sus hermanos a Benjamín, hermano de José, no le fuera a suceder alguna desgracia. [5] Los hijos de Israel llegaron en medio de otros viajeros a comprar grano, porque en el país cananeo se pasaba hambre. [6] En el país mandaba José, él vendía el grano a todo el mundo; así que los hermanos de José llegaron y se postraron ante él rostro en tierra. [7] Al ver a sus hermanos, José los reconoció, pero disimuló y les habló con dureza: ---¿De dónde venís? Contestaron: ---De Canaán, a comprar alimentos. [8] José reconoció a sus hermanos, pero ellos no lo reconocieron.[9] Se acordó José de los sueños que había soñado sobre ellos y les dijo: ---¡Sois espías! Habéis venido a inspeccionar las zonas desguarnecidas del país. [10] Le contestaron: ---¡De ningún modo, señor! Tus servidores han venido a comprar alimentos. [11] Somos todos hijos de un mismo padre, gente honrada; tus servidores no son espías. [12] Replicó: ---¿Cómo que no? Habéis venido a inspeccionar las zonas desguarnecidas del país. [13] Le dijeron: ---Éramos doce hermanos tus servidores, hijos del mismo padre, de Canaán. El menor se ha quedado con su padre, otro ha desaparecido. [14] Respondió José: ---Lo que yo os decía, que sois espías. [15] Os pondré a prueba: no saldréis de aquí, ¡por vida del faraón!, si no viene acá vuestro hermano menor. [16] Despachad a uno de vosotros por vuestro hermano, mientras vosotros quedáis presos. Así probaréis que habéis dicho la verdad; de lo contrario, ¡por vida del faraón!, sois espías. [17] Y los hizo encarcelar por tres días. [18] Al tercer día José les dijo: ---Haced lo siguiente y quedaréis con vida, que yo respeto a Dios. [19] Si sois gente honrada, uno de los hermanos quedará aquí encarcelado y los demás iréis a llevar grano a vuestras familias hambrientas. [20] Pero me traeréis a vuestro hermano menor. Así probaréis que habéis dicho la verdad y no moriréis. Ellos accedieron. [21] Y se decían: ---Estamos pagando el delito contra nuestro hermano: cuando lo veíamos suplicarnos angustiado y no le hicimos caso. Ahora nos toca a nosotros estar angustiados. [22] Les respondió Rubén: ---¿No os decía yo que no pecaseis contra vuestro hermano? Pero no me hicisteis caso. Ahora nos piden cuentas de su sangre. [23] No sabían que José los entendía, porque había usado intérprete para hablar con ellos. [24] Él se retiró y lloró; después volvió para hablarles. Escogió a Simeón y lo hizo encadenar en su presencia. [25] José mandó que les llenaran los sacos de grano, que metieran el dinero pagado en cada saco y que les dieran provisiones para el viaje. Así se hizo. [26] Ellos cargaron el grano en los asnos y se marcharon. [27] En la posada uno de ellos abrió el saco para dar pienso al asno y descubrió el dinero en la boca del costal. [28] Y dijo a sus hermanos: ---¡Me han devuelto el dinero! Se les encogió el corazón del susto y se dijeron: ---¿Qué es lo que nos ha hecho Dios? [29] Llegados a casa de su padre Jacob, en Canaán, le contaron todo lo sucedido: [30] ---El señor del país nos habló con dureza declarándonos espías de su tierra. [31] Le contestamos que somos gente honrada, que no somos espías. [32] Que éramos doce hermanos, hijos de un padre; que uno había desaparecido y el menor se había quedado con su padre en Canaán. [33] El señor del país nos contestó: Así sabré que sois gente honrada: dejaréis conmigo a uno de los hermanos, llevaréis provisiones a vuestras familias hambrientas [34] y me traeréis a vuestro hermano menor. Así sabré que no sois espías, sino gente honrada; entonces les devolveré a vuestro hermano y podréis comerciar en mi país. [35] Cuando vaciaron los sacos, encontró cada uno una bolsa de dinero en su saco. Viendo las bolsas del dinero, ellos y su padre se asustaron. [36] Jacob, su padre, les dijo: ---¡Me dejáis solo! ¡José ha desaparecido, Simeón ha desaparecido y ahora quieren llevarse a Benjamín. Todo se vuelve contra mí! [37] Rubén contestó a su padre: ---Da muerte a mis dos hijos si no te lo traigo. Ponlo en mis manos y te lo devolveré. [38] Contestó: ---¡Mi hijo no bajará con vosotros! Su hermano ha muerto y sólo me queda él. Si le sucede una desgracia en el viaje que emprendéis, de la pena daréis con mis canas en la tumba.

Génesis capítulo 43
[1] El hambre apretaba en el país. [2] Cuando se terminaron los víveres que habían traído de Egipto, su padre les dijo: ---Volved a comprarnos provisiones. [3] Le contestó Judá: ---Aquel hombre nos aseguró: No os presentéis a mí sin vuestro hermano. [4] Si permites a nuestro hermano venir con nosotros, bajaremos a comprarte provisiones. [5] Si no lo permites, no bajaremos. Pues aquel hombre nos dijo: No os presentéis a mí sin vuestro hermano. [6] Israel les dijo: ---¿Por qué me habéis hecho daño diciendo a ese hombre que les quedaba otro hermano? [7] Replicaron: ---Aquel hombre nos preguntaba por nosotros y por nuestra familia: si vivía nuestro padre, si teníamos otro hermano. Y nosotros respondimos a sus preguntas. ¿Cómo íbamos a saber que nos mandaría llevar a nuestro hermano? [8] Judá dijo a Israel, su padre: ---Deja que el muchacho venga conmigo. Así iremos y salvaremos la vida y no moriremos nosotros, tú y los niños. [9] Yo salgo fiador por él, a mí me pedirás cuentas de él. Si no te lo traigo y no te lo pongo delante, rompes conmigo para siempre. [10] Ya estaríamos de vuelta la segunda vez, si no hubiéramos dado largas. [11] Respondió su padre Israel: ---Si no queda más remedio, hacedlo. Tomad productos del país en vuestras alforjas y llevádselos como regalo a aquel señor: un poco de bálsamo, algo de miel, goma, mirra, pistacho y almendras. [12] Y tomad doble cantidad de dinero, para devolver el dinero que os pusieron en la boca de los costales, quizá por descuido. [13] Tomad a vuestro hermano y volved adonde aquel señor. [14] El Dios Todopoderoso lo haga compadecerse de vosotros para que os deje libres, a vuestro hermano y a Benjamín. Si tengo que quedarme privado de hijos, me quedaré. [15] Ellos tomaron consigo los regalos, doble cantidad de dinero y a Benjamín. Partieron, bajaron a Egipto y se presentaron a José. [16] Cuando José vio con ellos a Benjamín, dijo a su mayordomo: ---Hazlos entrar en casa. Que maten y guisen pues al mediodía esos hombres comerán conmigo. [17] El hombre cumplió las órdenes de José y los condujo a casa de José. [18] Ellos se asustaron porque los llevaban a casa de José y se decían: ---Lo hacen a causa del dinero que metieron entonces en los costales; es un pretexto para acusarnos, condenarnos, retenernos como esclavos y quedarse con los asnos. [19] Acercándose al mayordomo de José, le hablaron a la puerta de la casa. [20] ---Mira, señor: nosotros bajamos en otra ocasión a comprar víveres. [21] Cuando llegamos a la posada y abrimos los sacos, cada uno encontró en la boca del saco el dinero, al peso cabal. Aquí lo traemos de vuelta, [22] y otro tanto para comprar provisiones. No sabemos quién lo metió en los sacos. [23] Respondió: ---Tranquilos y no temáis: Vuestro Dios, el Dios de vuestro padre, os lo escondió en vuestros sacos. Vuestro pago lo recibí yo. Y les sacó a Simeón. [24] Así pues, el hombre los hizo entrar en casa de José, les saco agua para lavarse los pies y echó pienso a los asnos. [25] Ellos fueron colocando los regalos, esperando a que llegase José al mediodía; pues habían oído decir que comerían allí. [26] Cuando llegó José a casa, le presentaron los regalos que habían traído y se postraron en tierra ante él. [27] Él les preguntó: ---¿Qué tal estáis? ¿Qué tal está vuestro anciano padre, del que me hablasteis?, ¿vive todavía? [28] Le contestaron: ---Estamos bien tus siervos y nuestro padre todavía vive. Y se postraron. [29] Echando una mirada, vio José a Benjamín, su hermano materno, y preguntó: ---¿Es ése vuestro hermano menor, del que me hablasteis? Y añadió: ---Dios te favorezca, hijo mío. [30] A José se le conmovieron las entrañas, por su hermano, y le vinieron ganas de llorar; y entrando aprisa en la alcoba, lloró allí. [31] Después se lavó la cara y salió, y dominándose mandó: ---Servid la comida. [32] Le sirvieron a él por un lado, a ellos por otro y a los comensales egipcios por otro --pues los egipcios no pueden comer con los hebreos: sería abominable para los egipcios--. [33] Se sentaron frente a él, empezando por el mayor y terminando por el menor. Ellos se miraban asombrados. [34] José les hacía pasar porciones de su mesa, y la porción para Benjamín era cinco veces mayor. Bebieron hasta embriagarse con él.

Génesis capítulo 44
[1] Después encargó al mayordomo: ---Llena de víveres los sacos de esos hombres, todo lo que quepa, y pon el dinero en la boca de cada saco, [2] y mi copa de plata la pones en la boca del saco del menor con el dinero de la compra. Él cumplió el encargo de José. [3] Al amanecer dejaron partir a los hombres con sus asnos. [4] Apenas salidos, no se habían alejado de la ciudad, José dijo al mayordomo: ---Sal en persecución de esos hombres y, cuando los alcances, les dices: ¿Por qué habéis pagado mal por bien? [5] ¿Por qué habéis robado la copa de plata? Es la que usa mi señor para beber y para adivinar. Está muy mal lo que habéis hecho. [6] Cuando les dio alcance, les repitió estas palabras.[7] Ellos respondieron: ---¿Por qué dice eso nuestro señor? ¡Lejos de tus servidores obrar de tal manera! [8] Si el dinero que encontramos en la boca de los sacos te lo hemos traído desde Canaán, ¿por qué íbamos a robar en casa de tu amo oro o plata? [9] Si se la encuentras en alguno de tus servidores que muera; y nosotros seremos esclavos de nuestro señor. [10] Respondió él: ---Sea lo que habéis dicho: a quien se la encuentre, será mi esclavo; los demás quedaréis libres. [11] Bajó cada uno aprisa su saco al suelo y cada uno abrió su saco. [12] Él los fue registrando empezando por el del mayor y terminando por el del menor: la copa fue hallada en el saco de Benjamín. [13] Se rasgaron las vestiduras, cargó cada uno su asno y volvieron a la ciudad. [14] Judá y sus hermanos entraron en casa de José --él estaba todavía allí-- y se echaron de bruces. [15] José les dijo: ---¿Qué es lo que habéis hecho? ¿No sabéis que uno como yo es capaz de adivinar? [16] Contestó Judá: ---¿Qué podemos responder a nuestro señor? ¿Qué diremos para probar nuestra inocencia? Dios ha descubierto la culpa de tus servidores. Somos esclavos de nuestro señor, tanto nosotros como aquél a quien se le encontró la copa. [17] Respondió José: ---¡Lejos de mí hacer tal cosa! Al que se le encontró la copa será mi esclavo; vosotros subid en paz a casa de vuestro padre. [18] Entonces Judá se acercó a él y le dijo: ---Permite, señor, a tu servidor dirigir unas palabras a su señor; no te enfades con tu servidor, pues tú eres como el faraón. [19] Mi señor preguntó a sus servidores si teníamos padre o algún hermano. [20] Nosotros respondimos a mi señor: Tenemos un padre anciano con un chico pequeño nacido en su vejez. Un hermano suyo murió y sólo le queda éste de aquella mujer. Su padre lo adora. [21] Tú dijiste a tus servidores que te lo trajéramos para conocerlo personalmente. [22] Respondimos a mi señor: El muchacho no puede dejar a su padre; si lo deja, su padre morirá. [23] Tú dijiste a tus servidores: Si no baja vuestro hermano menor con vosotros, no volveréis a verme. [24] Cuando volvimos a casa de tu servidor, nuestro padre, y le comunicamos lo que decía mi señor, [25] nuestro padre respondió: Volved a comprarnos víveres. [26] Le dijimos: No podemos bajar si no viene con nosotros nuestro hermano menor; pues no podemos ver a aquel hombre si no nos acompaña nuestro hermano menor. [27] Nos respondió tu servidor, nuestro padre: Sabéis que mi mujer me dio dos hijos: [28] uno se alejó de mí y pienso que lo descuartizó una fiera, pues no he vuelto a verlo. [29] Si arrancáis también a éste de mi lado y le sucede una desgracia, daréis con mis canas de penas en la tumba. [30] Ahora bien, si vuelvo a tu servidor, mi padre, sin llevar conmigo al muchacho, a quien quiere con toda su alma, [31] cuando vea que falta el muchacho, morirá; y tu servidor habrá dado con las canas de tu servidor, mi padre, de pena en la tumba. [32] Además tu servidor ha salido fiador por el muchacho, ante mi padre, asegurando: Si no te lo traigo, mi padre rompe conmigo para siempre. [33] En conclusión: deja que tu servidor se quede como esclavo de mi señor en lugar del muchacho y que el muchacho vuelva con sus hermanos. [34] ¿Pues cómo puedo volver a mi padre sin llevar al muchacho conmigo, para ver la desgracia que se abatirá sobre mi padre?

Génesis capítulo 45
[1] José no pudo contenerse en presencia de su corte y ordenó: ---Salid todos de mi presencia. Y no quedó nadie con él cuando José se dio a conocer a sus hermanos. [2] Rompió a llorar tan fuerte, que los egipcios lo oyeron y la noticia llegó a casa del faraón. [3] José dijo a sus hermanos: ---Yo soy José. ¿Vive todavía mi padre? Sus hermanos, por la turbación, no supieron qué responder. [4] José dijo a sus hermanos: ---Acercaos. Se acercaron, y les dijo: ---Yo soy José, vuestro hermano, el que vendisteis a los egipcios. [5] Pero ahora no os aflijáis ni os pese haberme vendido aquí; porque para salvar vidas me envió Dios por delante. [6] Llevamos dos años de hambre en el país y nos quedan cinco sin siembra ni siega. [7] Dios me envió por delante para que podáis sobrevivir en este país, para conservar la vida a muchos supervivientes. [8] Pues bien, no fuisteis vosotros quienes me enviasteis acá, sino Dios; me hizo ministro del faraón, señor de toda su corte y gobernador de Egipto. [9] Aprisa, subid a casa de mi padre y decidle: Esto dice tu hijo José: Dios me ha hecho señor de todo Egipto; baja acá conmigo sin tardar. [10] Habitarás en la región de Gosén y estarás cerca de mí: tú y tus hijos y tus nietos, tus ovejas y vacas y todas tus posesiones. [11] Quedan cinco años de hambre: yo te mantendré allí, para que no os falte nada a ti ni a tu familia ni a tus posesiones.[12] Con vuestros ojos estáis viendo, y también mi hermano Benjamín lo ve, que os hablo en persona. [13] Contadle a mi padre mi prestigio en Egipto y todo lo que habéis visto y traed acá a mi padre cuanto antes. [14] Y echándose al cuello de Benjamín, su hermano, rompió a llorar y lo mismo hizo Benjamín. [15] Después besó llorando a todos los hermanos. Sólo entonces le hablaron sus hermanos. [16] Cuando llegó al palacio del faraón la noticia de que habían venido los hermanos de José, el faraón y su corte se alegraron. [17] El faraón dijo a José: ---Da las siguientes instrucciones a tus hermanos: cargad las acémilas y volved a Canaán, [18] tomad a vuestro padre y a su familia y volved acá; yo os daré lo mejor de Egipto y comeréis lo más sustancioso del país. [19] Mándales también: Tomad carros de Egipto para transportar en ellos a niños y mujeres y a vuestro padre, y volved. [20] No os preocupéis por vuestro ajuar, porque lo mejor de Egipto será vuestro. [21] Así lo hicieron los hijos de Israel. José les dio carros, según las órdenes del faraón, y provisiones para el viaje. [22] Además dio a cada uno una muda de ropa y a Benjamín trescientos pesos de plata y cinco mudas de ropa. [23] A su padre le envió diez asnos cargados de productos de Egipto, diez borricas cargadas de grano y vituallas para el viaje de su padre. [24] Despidió a sus hermanos y, cuando se iban, les dijo: ---No riñáis por el camino. [25] Subieron de Egipto, llegaron a Canaán, a casa de su padre Jacob [26] y le comunicaron la noticia: ---José está vivo y es gobernador de Egipto. Se le encogió el corazón sin poder creerlo. [27] Ellos le repitieron cuanto les había dicho José. Cuando vio los carros que José había enviado para transportarlo, su padre Jacob recobró el aliento. [28] Y dijo Israel: ---¡Basta! Está vivo mi hijo José; lo veré antes de morir.


Génesis capítulo 46
[1] Israel se puso en camino con todo lo suyo; llegó a Berseba y allí ofreció sacrificios al Dios de su padre Isaac. [2] De noche, en una visión, Dios dijo a Israel: ---¡Jacob, Jacob! Respondió: ---Aquí estoy. [3] Le dijo: ---Yo soy Dios, el Dios de tu padre. No temas bajar a Egipto, porque allí te convertiré en un pueblo numeroso. [4] Yo bajaré contigo a Egipto y yo te haré subir. José te cerrará los ojos. [5] Jacob partió de Berseba. Los hijos de Israel montaron a su padre Jacob, a los niños y las mujeres en los carros que el faraón había enviado para su transporte. [6] Tomaron el ganado y las posesiones adquiridas en Canaán y se dirigieron a Egipto, Jacob con toda su descendencia. [7] A sus hijos y nietos, a sus hijas y nietas, a todos los descendientes los llevó consigo a Egipto. [8] Nombres de los hijos de Israel que emigraron a Egipto: Rubén, primogénito de Jacob; [9] hijos de Rubén: Henoc, Falú, Jesrón y Carmí. [10] Hijos de Simeón: Yemuel, Yamín, Ohad, Yaquín, Sójar y Saúl, hijo de la cananea. [11] Hijos de Leví: Guersón, Quehat y Merarí. [12] Hijos de Judá: Er, Onán, Selá, Fares y Zéraj; Er y Onán habían muerto en Canaán; hijos de Fares: Jesrón y Jamul. [13] Hijos de Isacar: Tolá, Puvá, Yasub y Simrón.[14] Hijos de Zabulón: Séred, Elón y Yajleel. [15] Hasta aquí los descendientes de Lía y Jacob en Padán Aram, además la hija Dina; total entre hombres y mujeres, treinta y tres. [16] Hijos de Gad: Sifión, Jaguí, Suní, Esbón, Erí, Arodí y Arelí. [17] Hijos de Aser: Yimná, Yisvá, Yisví, Beriá y su hermana Seraj; hijos de Beriá: Héber y Malquiel. [18] Hasta aquí los hijos de Jacob y Zilpa, la criada que Labán dio a su hija Lía; total, dieciséis personas. [19] Hijos de Raquel, la mujer de Jacob: José y Benjamín. [20] Asenat, hija de Potifera, sacerdote de On, dio a José dos hijos en Egipto: Manasés y Efraín. [21] Hijos de Benjamín: Bela, Béquer y Asbel; hijos de Bela: Guerá, Naamán, Ejí, Ros, Mupín, Jupín y Ared. [22] Hasta aquí los descendientes de Raquel y Jacob; total, catorce personas. [23] Hijos de Dan: Jusín. [24] Hijos de Neftalí: Yajseel, Guní, Yéser y Silén. [25] Hasta aquí los hijos de Jacob y Bilha, la criada que Labán dio a su hija Raquel; total, siete personas. [26] Todas las personas que emigraron con Jacob a Egipto, nacidos de él, sin contar las nueras, eran en total sesenta y seis. [27] Añadiendo los dos hijos nacidos a José en Egipto, la familia de Jacob que emigró a Egipto hace un total de setenta. [28] Despachó por delante a Judá a casa de José, para que preparara el camino de Gosén. Cuando se dirigían a Gosén, [29] José mandó enganchar la carroza y subió hacia Gosén a recibir a su padre Israel. Al llegar a su presencia, se le echó al cuello y lloró abrazado a él. [30] Israel dijo a José: ---Ahora puedo morir, después de haberte visto en persona y vivo. [31] José dijo a sus hermanos y a la familia de su padre: ---Voy a subir a informar al faraón: Mis hermanos y la familia de mi padre, que vivían en Canaán, han venido a verme. [32] Son pastores de ovejas, que cuidan del ganado; se han traído las ovejas y las vacas y todas sus posesiones. [33] Cuando el faraón os llame para informarse de vuestra ocupación [34] le diréis: Tus siervos son pastores desde la juventud hasta hoy, lo mismo nosotros que nuestros padres. Y os dejará habitar en Gosén --pues los egipcios consideran impuros a los pastores--.

Génesis capítulo 47
[1] José fue a informar al faraón: ---Mi padre y mis hermanos, con sus ovejas y vacas y todas sus posesiones, han venido de Canaán y se encuentran en Gosén. [2] Entre sus hermanos, escogió cinco, y se los presentó al faraón. [3] El faraón les preguntó: ---¿Cuál es vuestra ocupación? Respondieron: ---Tus siervos son pastores de ovejas, lo mismo nosotros que nuestros padres. [4] Y añadieron: ---Hemos venido a residir en esta tierra, porque en Canaán aprieta el hambre y no hay pastos para los rebaños de tus siervos; permite a tus siervos establecerse en Gosén. [5] El faraón dijo a José: Cuando Jacob y sus hijos llegaron a Egipto, se enteró el faraón, rey de Egipto, y dijo a José: ---Tu padre y tus hermanos han llegado a verte; [6] a tierra de Egipto está a tu disposición, instala a tu padre y a tus hermanos en lo mejor de la tierra. Que se establezcan en Gosén, y si conoces entre ellos algunos con experiencia, ponlos a cargo de mi ganado. [7] José hizo venir a su padre Jacob y se lo presentó al faraón. Jacob bendijo al faraón. [8] El faraón preguntó a Jacob: ---¿Cuántos años tienes? [9] Jacob contestó al faraón: ---Ciento treinta han sido los años de mis andanzas, pocos y malos han sido los años de mi vida, y no llegan a los años de mis padres, ni al tiempo de sus andanzas. [10] Jacob bendijo al faraón y salió de su presencia. [11] José instaló a su padre y a sus hermanos y les dio propiedades en Egipto, en lo mejor del país, en la región de Ramsés, como había mandado el faraón. [12] Y dio pan a su padre, a sus hermanos y a toda la familia de su padre, incluidos los niños. [13] En todo el país faltaba el pan, porque el hambre apretaba y agotaba la tierra de Egipto y la de Canaán. [14] José acumuló todo el dinero que había en Egipto y en Canaán a cambio de los víveres que ellos compraban, y reunió todo el dinero en casa del faraón. [15] En Egipto y en Canaán se acabó el dinero, de modo que acudían a José, diciendo: ---Danos pan o moriremos aquí mismo, porque se nos ha acabado el dinero. [16] José contestó: ---Traedme vuestro ganado y os daré pan, a cambio de él, si se os ha acabado el dinero. [17] Ellos traían el ganado a José, y éste les daba pan a cambio de caballos, de ovejas, de vacas, de asnos; durante un año los estuvo alimentando a cambio de todo su ganado. [18] Pasado aquel año, volvieron a él al año siguiente, diciendo: ---No podemos negar a nuestro señor que, terminado el dinero y el ganado y los animales cobrados por nuestro señor, sólo nos queda para ofrecer a nuestro señor nuestras personas y nuestros campos. [19] ¿Por qué perecer en tu presencia nosotros y nuestros campos? Tómanos a nosotros y a nuestros campos a cambio de pan, y nosotros, con nuestros campos, seremos siervos del faraón; danos semilla para que vivamos y no muramos, y nuestros campos no queden desolados. [20] José compró para el faraón toda la tierra de Egipto, pues todos los egipcios, acosados por el hambre, vendían sus campos. Así, la tierra vino a ser propiedad del faraón, [21] y a todo el pueblo lo hizo siervo, de un extremo a otro del país. [22] Sólo dejó de comprar las tierras de los sacerdotes, porque el faraón les pasaba una porción y vivían de la porción que les daba el faraón; por eso no tuvieron que vender sus campos. [23] José dijo al pueblo: ---Hoy os he comprado a vosotros, con vuestras tierras, para el faraón. Aquí tenéis simiente para sembrar los campos. [24] Cuando llegue la cosecha, daréis la quinta parte al faraón, las otras cuatro partes os servirán para sembrar y como alimento para vosotros, vuestras familias y niños. [25] Ellos respondieron: ---Nos has salvado la vida, hemos alcanzado el favor de nuestro señor; seremos siervos del faraón. [26] Y José estableció una ley en Egipto, hoy todavía en vigor: que una quinta parte es para el faraón. Solamente las tierras de los sacerdotes no pasaron a ser propiedad del faraón. [27] Israel se estableció en Egipto, en el territorio de Gosén; adquirió propiedades allí y creció y se multiplicó en gran manera. [28] Jacob vivió en Egipto diecisiete años, y toda su vida fueron ciento cuarenta y siete años. [29] Cuando se acercaba para Israel la hora de morir, llamó a su hijo José y le dijo: ---Si he alcanzado tu favor, coloca tu mano bajo mi muslo y promete tratarme con bondad y lealtad; no me entierres en Egipto. [30] Cuando me duerma con mis padres, sácame de Egipto y entiérrame en la sepultura con ellos. Contestó José: ---Haré lo que pides. [31] Insistió él: ---Júramelo. Y se lo juró. Entonces Israel hizo una inclinación hacia la cabecera de la cama.


Génesis capítulo 48
[1] Después de estos sucesos le avisaron a José de que su padre estaba grave. Él tomó consigo a sus dos hijos, Manasés y Efraín. [2] Le comunicaron a Jacob que estaba llegando su hijo José. Israel, haciendo un esfuerzo, se incorporó en la cama. [3] Jacob dijo a José: ---Dios Todopoderoso se me apareció en Luz de Canaán y me bendijo, [4] diciéndome: Yo te haré crecer y multiplicarte hasta ser un grupo de tribus; a tus descendientes entregaré esta tierra en posesión perpetua. [5] Pues bien, los dos hijos que te nacieron en Egipto antes de venir yo a vivir contigo, serán míos: Efraín y Manasés serán para mí como Rubén y Simeón. [6] En cambio los que te nazcan después serán tuyos y en nombre de sus hermanos recibirán su herencia. [7] Cuando volvía de Padán, se me murió Raquel, en Canaán, en el camino, un buen trecho antes de llegar a Efrata, y en el camino de Efrata --hoy Belén-- la enterré. [8] Viendo Israel a los hijos de José, preguntó: ---¿Quiénes son? [9] Contestó José a su padre: ---Son mis hijos, que Dios me dio aquí. Le dijo: ---Acércamelos que los bendiga. [10] Israel había perdido vista con la vejez y casi no veía. Cuando se los acercaron, los besó y abrazó. [11] Israel dijo a José: ---No contaba con verte; ahora resulta que Dios me ha dejado verte a ti y a tus descendientes. [12] José se los retiró de las rodillas y se postró rostro en tierra. [13] Después tomó José a los dos: a Efraín con la derecha lo puso a la izquierda de Israel, a Manasés con la izquierda lo puso a la derecha de Israel; y se los acercó. [14] Israel extendió la derecha y la colocó sobre la cabeza de Efraín, el menor, y la izquierda sobre la cabeza de Manasés; cruzando los brazos, pues Manasés era el primogénito. [15] Y los bendijo: ---El Dios en cuya presencia caminaron mis padres, Abrahán e Isaac; el Dios que me apacienta desde antiguo hasta hoy; [16] el ángel que me redime de todo mal bendiga a estos muchachos; que ellos lleven mi nombre y el de mis padres, Abrahán e Isaac, que crezcan y se multipliquen en medio de la tierra. [17] Viendo José que su padre había colocado la derecha sobre la cabeza de Efraín, lo tomó a mal; agarró la mano de su padre y la pasó de la cabeza de Efraín a la de Manasés, [18] mientras decía a su padre: ---No es así, padre, éste es el primogénito, pon la mano sobre su cabeza. [19] El padre rehusó diciendo: ---Lo sé, hijo mío, lo sé. También llegará a ser una tribu y crecerá. Pero su hermano menor será más grande que él y su descendencia será toda una nación. [20] Entonces los bendijo: ---Con vuestro nombre se bendecirá Israel diciendo: ¡Dios os haga como a Efraín y Manasés! Así colocó a Efraín delante de Manasés. [21] Israel dijo a José: ---Yo estoy para morir; Dios estará con vosotros y os llevará otra vez a la tierra de vuestros padres. [22] Yo te entrego Siquén, con preferencia a tus hermanos, la que conquisté a los amorreos con mi espada y mi arco.


Génesis capítulo 49
[1] Jacob llamó a sus hijos y les dijo: ---Reuníos, que os voy a contar lo que sucederá en el futuro. [2] Agrupaos y escuchadme, hijos de Jacob, oíd a vuestro padre Israel: [3] Tú, RUBÉN, mi primogénito, mi fuerza y primicia de mi virilidad, primero en rango, primero en poder; [4] precipitado como agua, no serás de provecho, porque subiste a la cama de tu padre profanando mi lecho con tu acción. [5] SIMEÓN y LEVÍ, hermanos, mercaderes en armas, criminales. [6] No quiero asistir a sus consejos, no he de participar en su asamblea, pues mataron hombres ferozmente y a capricho destrozaron bueyes. [7] Maldita su furia tan cruel y su cólera inexorable. Los repartiré entre Jacob y los dispersaré por Israel. [8] A ti, JUDÁ, te alabarán tus hermanos, pondrás la mano sobre la cerviz de tus enemigos, se postrarán ante ti los hijos de tu padre. [9] Judá, es un león agazapado: has vuelto de hacer presa, hijo mío; se agacha y se tumba como león o como leona, ¿quién se atreve a desafiarlo? [10] No se apartará de Judá el cetro ni el bastón de mando de entre sus rodillas, hasta que le traigan tributo y le rindan homenaje los pueblos. [11] Ata su burro a una viña, la cría a un majuelo; lava su ropa en vino y su túnica en sangre de uvas. [12] Sus ojos son más oscuros que vino y sus dientes más blancos que leche. [13] ZABULÓN habitará junto a la costa, será un puerto para los barcos, su frontera llegará hasta Sidón. [14] ISACAR es un asno robusto que se tumba entre alforjas; [15] viendo que es bueno el establo y que es hermosa la tierra, inclina el lomo a la carga y acepta trabajos de esclavo. [16] DAN gobernará a sus paisanos como uno a las tribus de Israel. [17] Dan es culebra junto al camino, áspid junto a la senda: muerde al caballo en la pezuña, y el jinete es despedido hacia atrás. [18] Espero tu salvación, Señor. [19] GAD: le atacarán los bandidos y él los atacará por la espalda. [20] El grano de ASER es sustancioso, ofrece manjar de reyes. [21] NEFTALÍ es cierva suelta que tiene crías hermosas. [22] JOSÉ es un potro salvaje, un potro junto a la fuente, asnos salvajes junto al muro. [23] Los arqueros los irritan, los desafían y los atacan. [24] Pero el arco se les queda rígido y les tiemblan manos y brazos ante el Campeón de Jacob, el Pastor y Piedra de Israel. [25] El Dios de tu padre te auxilia, el Todopoderoso te bendice: bendiciones que bajan del cielo, bendiciones del océano, acostado en lo hondo, bendiciones de vientres y ubres, [26] bendiciones de espigas y frutos, bendiciones de collados antiguos, ambición de colinas perdurables, bajen sobre la cabeza de José, coronen al elegido entre sus hermanos. [27] BENJAMÍN es un lobo rapaz: por la mañana devora la presa, por la tarde reparte despojos. [28] Éstas son las doce tribus de Israel, y esto es lo que su padre les dijo al bendecirlos, dando una bendición especial a cada uno. [29] Y les dio las siguientes instrucciones: ---Cuando me reúna con los míos, enterradme con mis padres en la cueva del campo de Efrón, el hitita, [30] la cueva del campo de Macpela, frente a Mambré, en Canaán, la que compró Abrahán a Efrón, el hitita, como sepulcro en propiedad. [31] Allí enterraron a Abrahán y a Sara, su mujer; allí enterraron a Isaac y a Rebeca, su mujer; allí enterré yo a Lía. [32] El campo y la cueva fueron comprados a los hititas. [33] Cuando Jacob terminó de dar instrucciones a sus hijos, recogió los pies en la cama, expiró y se reunió con los suyos.


Génesis capítulo 50
[1] José se echó sobre él llorando y besándole. [2] Después ordenó a los médicos de su servicio que embalsamaran a su padre, y los médicos embalsamaron a Israel. [3] Les llevó cuarenta días, que es lo que suele llevar el embalsamar, y los egipcios le guardaron luto setenta días. [4] Pasados los días del duelo, dijo José a los cortesanos del faraón: ---Si he alcanzado vuestro favor, decidle personalmente al faraón [de mi parte]: [5] Mi padre me hizo jurar: cuando muera, me enterrarás en el sepulcro que me hice en Canaán. Ahora, pues, déjame subir a enterrar a mi padre, y después volveré. [6] Contestó el faraón: ---Sube y entierra a tu padre, como lo has jurado. [7] Cuando José subió a enterrar a su padre, lo acompañaron los ministros del faraón, los ancianos de la corte y los concejales de los pueblos, [8] y toda su familia, sus hermanos, la familia de su padre; sólo quedaron en Gosén los niños, las ovejas y las vacas. [9] Subieron también carros y jinetes, y la caravana era inmensa. [10] Llegados a Goren Ha-Atad, al otro lado del Jordán, hicieron un funeral solemne y magnífico, y le hicieron duelo siete días. [11] Viendo los cananeos que habitaban el país el funeral de Goren Ha-Atad comentaron: ---El funeral de los egipcios es solemne --por eso llamaron el lugar: Duelo de Egipcios, está al otro lado del Jordán--. [12] Sus hijos cumplieron lo que les había mandado: [13] lo llevaron a Canaán, lo enterraron en la cueva del campo de Macpela, frente a Mambré, el campo que Abrahán había comprado a Efrón, el hitita, como sepulcro en propiedad. [14] Volvieron a Egipto José con sus hermanos y con los que lo habían acompañado a enterrar a su padre una vez que lo hubieron enterrado. [15] Al ver los hermanos de José que su padre había muerto, se dijeron: ---A ver si José nos guarda rencor y quiere pagarnos el mal que le hicimos. [16] Y enviaron un mensaje a José: ---Antes de morir, tu padre nos mandó [17] que te dijéramos: Perdona a tus hermanos su crimen y su pecado y el mal que te hicieron. Por tanto, perdona el crimen de los siervos del Dios de tu padre. José al oírlo, se echó a llorar. [18] Entonces vinieron sus hermanos, se echaron al suelo ante él y le dijeron: ---Aquí nos tienes, somos tus siervos. [19] José les respondió: ---No temáis. ¿Ocupo yo el puesto de Dios? [20] Vosotros intentasteis hacerme mal, Dios intentaba convertirlo en bien, conservando así la vida a una multitud, como somos hoy.[21] Por tanto, no temáis. Yo os mantendré a vosotros y a vuestros niños. Y los consoló llegándoles al corazón. [22] José vivió en Egipto con la familia de su padre y cumplió ciento diez años; [23] llegó a conocer a los hijos de Efraín hasta la tercera generación, y también a los hijos de Maquir, hijo de Manasés, y se los puso en el regazo. [24] José dijo a sus hermanos: ---Yo voy a morir. Dios se ocupará de vosotros y los llevará de esta tierra a la tierra que prometió a Abrahán, Isaac y Jacob. [25] Y los hizo jurar: ---Cuando Dios se ocupe de vosotros, os llevaréis mis huesos de aquí. [26] José murió a los ciento diez años de edad. Lo embalsamaron y lo metieron en un sarcófago en Egipto.

Regresar al indice  -  Exodo